Conserva Morena confianza y lidera preferencias rumbo a 2027: Jesús Mora
MORELIA, Mich., 3 de febrero de 2026.- En un giro discursivo orientado a la construcción política y la defensa de la decencia pública, el presidente del PRI en Michoacán, Guillermo Valencia Reyes, reveló la existencia una “tregua” con “algunos compañeros”, que dejó ver una posible alianza con el PAN rumbo a la contienda electoral por la gubernatura, en 2027.
En consecuencia, matizó su crítica a los actos políticos encabezados por Alfonso Martínez Alcázar, con AMA Michoacán, fuera de proceso electoral, al sostener que “pueden ser legales, pero no éticos”, en un contexto de creciente desconfianza ciudadana, pero frenó la crítica como parte de la tregua, dijo.
El planteamiento se dio en el marco de una rueda de prensa, donde el énfasis estuvo puesto en la necesidad de privilegiar el diálogo, la responsabilidad institucional y la reconstrucción de la vida pública frente a lo que calificaron como un deterioro democrático y de seguridad en el país y en el estado.
A pregunta expresa, el dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, sostuvo que la prioridad debe ser “construir” y hacer política con miras a rescatar a México de la mala administración de Morena y sus aliados, más allá de la confrontación permanente entre partidos. En ese sentido, subrayó que su Dirigencia no rehúye al diálogo ni a los acuerdos, siempre que estos se den con respeto a las bases y a la militancia.
En su exposición, insistió en que la clase política debería estar enfocada en dar resultados y atender problemas como la inseguridad, la falta de servicios y el deterioro social, antes que en la promoción personal o electoral anticipada.
El mensaje es relevante en un contexto marcado por una relación históricamente ríspida entre el priismo estatal y el presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, quien en episodios previos llegó a expresar que no iría “ni a la esquina con el PRI de los Valencia”, frase que sintetizó el nivel de confrontación política entre ambas partes.
Sin embargo, en días recientes se hizo pública una reunión del alcalde moreliano con un interlocutor nacional del tricolor, en la que se habría explorado un posible acuerdo rumbo al proceso electoral de 2027, en el que también se involucró al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno.
El acercamiento generó tensiones al interior del PRI y molestia en su dirigencia estatal, pues Valencia dejó en claro que ninguna alianza electoral se concretará sin la anuencia de las y los priístas de Michoacán, al tiempo que reiteró que su compromiso es con la militancia local y con un proyecto político que, dijo, debe construirse desde el estado.
“Si Alfonso quiere alianza, va a tener que buscarla con el PRI de Michoacán”, respondió esa vez Memo Valencia. Pese a ello, enfatizó que el PRI no cerrará la puerta al diálogo con otras fuerzas políticas, incluido el PAN, siempre que exista un objetivo común de reconstrucción institucional, defensa de la democracia y recuperación de la ética en la vida pública.
La apuesta, insistió, es por una política de altura que permita enfrentar los retos de seguridad, gobernabilidad y desarrollo que vive Michoacán.
En ese marco, el discurso priísta buscó marcar distancia de la confrontación estéril y colocar el acento en la “responsabilidad política”, en un escenario donde, admitió él mismo, la ciudadanía observa con escepticismo a una clase política más concentrada en las elecciones que en los problemas cotidianos.




