Llevarán observación electoral hasta prisiones y voto en el extranjero
MORELIA, Mich., 12 de octubre de 2025.- El ciudadano michoacano Erick Magaña Garcidueñas y la diputada Ana Belinda Hurtado Marín presentaron ante el Congreso del Estado una iniciativa que busca reformar la Ley por una Vida Libre de Violencia para las Mujeres y el Código Penal de Michoacán, con el fin de que la violencia vicaria sea reconocida como una conducta que también puede ser ejercida por mujeres.
De acuerdo con el documento, la intención es eliminar el sesgo de género en la legislación vigente, para establecer que este tipo de violencia puede ser cometida por cualquier persona que utilice a hijas, hijos o personas significativas con el propósito de causar daño a su expareja. La propuesta plantea que tanto hombres como mujeres pueden ser victimarios o víctimas de esta forma de agresión.
La iniciativa modifica el artículo 9 bis de la Ley por una Vida Libre de Violencia y el artículo 178 quáter del Código Penal. En ambos casos se incorpora la idea de que la violencia vicaria se configura cuando se causa daño “por sí o por interpósita persona” a través de los hijos o personas cercanas a la víctima, sin que el género del agresor sea un elemento determinante.
En su exposición de motivos, Magaña Garcidueñas sostiene que la violencia vicaria no tiene género y que el enfoque legal debe centrarse en el bienestar de la niñez, no en la condición del agresor. Afirma que el principio del interés superior de niñas y niños debe guiar cualquier modificación a las leyes, de manera que las autoridades garanticen su protección integral.
El promovente aclara que no está en contra de los avances obtenidos por los movimientos de mujeres, como la tipificación del feminicidio o las reformas sobre deudores alimentarios, pero advierte que las actuales disposiciones dejan fuera a hombres y a personas que no se identifican con un género específico, quienes también pueden ser víctimas de este tipo de violencia.
El documento, presentado el 9 de junio de 2025, fue dirigido a la presidenta de la Mesa Directiva, diputada Giuliana Bugarini Torres. En él se insiste en que las leyes deben garantizar justicia sin distinciones, proteger a la niñez de los daños emocionales que generan los conflictos entre padres separados y promover una visión de equidad ante la violencia familiar.
La propuesta podría abrir un debate político y jurídico en el Congreso local sobre los límites de la perspectiva de género en materia penal y familiar, y sobre la necesidad de armonizar las leyes para que respondan con equilibrio a todas las formas de violencia que afectan a la niñez en Michoacán.




