Hay alianza real entre Grecia Quiroz y MC, es evidente: Ramírez Bedolla
MORELIA, Mich., 19 de julio de 2026.- Morena tendrá que esperar dos meses más para recuperar la Presidencia de la Mesa Directiva del Congreso de Michoacán; aunque el 15 de septiembre inicia un nuevo periodo ordinario de sesiones, el relevo quedó pactado hasta el 15 de noviembre, lo que prolongará la permanencia del Partido del Trabajo (PT) al frente del órgano parlamentario, con Baltazar Gaona García a la cabeza.
La definición no es menor. La Presidencia de la Mesa Directiva representa uno de los espacios de mayor exposición política dentro del Congreso y su renovación ocurrirá cuando la disputa interna por la candidatura de Morena al Gobierno de Michoacán entre en una etapa decisiva.
El calendario responde a un acuerdo político construido desde el inicio de la 76 Legislatura, cuando las principales fuerzas parlamentarias negociaron el reparto de los órganos de gobierno.
Aunque originalmente existía otra distribución de los tiempos, finalmente se acordó una rotación de nueve meses para el Partido Verde Ecologista de México, nueve para Morena, nueve para el PT y los últimos nueve meses nuevamente para Morena.
Ese arreglo también implicó dejar de lado el criterio previsto en la Ley Orgánica del Poder Legislativo, que establece que las tres principales fuerzas políticas presidan durante un año cada una la Mesa Directiva.
En los hechos, el peso de las bancadas y las negociaciones políticas terminaron imponiéndose sobre el esquema legal originalmente previsto.
El hecho de que Morena no recupere la Presidencia en septiembre aplaza uno de los primeros reacomodos políticos del segundo año legislativo y posterga la definición sobre qué grupo interno controlará uno de los principales escaparates institucionales del Congreso.
Si el acuerdo se mantiene, Morena llegará a la Presidencia de la Mesa Directiva en noviembre, justo cuando el proceso interno para definir la candidatura al gobierno del estado habrá avanzado y las distintas corrientes del partido medirán nuevamente sus fuerzas dentro del Congreso.
Sin embargo, el cumplimiento del acuerdo tampoco está garantizado.
En el Congreso la política suele modificar los pactos cuando cambian las circunstancias y que el reciente respaldo del Partido del Trabajo al senador Raúl Morón Orozco dentro del proceso interno de Morena reconfiguró el tablero entre los aliados de la llamada Cuarta Transformación.
Así, mientras el Congreso reanudará actividades legislativas el próximo 15 de septiembre, la verdadera disputa por la conducción política del Poder Legislativo quedó diferida hasta noviembre, cuando se pondrá a prueba si los acuerdos sobreviven a las tensiones que ya atraviesan a Morena y a sus partidos aliados rumbo a la sucesión de 2027.




