Impulsa IEM una democracia incluyente y participa en Michoacán
MORELIA, Mich., 28 de mayo de 2026.- Tras la aprobación de la reforma electoral, ahora sí miles de michoacanos que viven entre México y Estados Unidos, que antes sólo podían votar, pero no ser votados, podrán competir por cargos de elección popular a partir de 2027, sin que su condición migratoria represente un obstáculo legal.
El dictamen avalado por la 76 Legislatura incorpora por primera vez en la legislación local la figura de residencia binacional para las candidaturas migrantes, un cambio que busca adaptar las reglas electorales a la realidad de una de las entidades con mayor población migrante del país.
La modificación forma parte del paquete de reforma electoral elaborado por la Comisión de Asuntos Electorales y Participación Ciudadana, que asegura que garantizará que ciudadanos con vínculos efectivos tanto en Michoacán como en el extranjero puedan ejercer plenamente sus derechos político electorales.
En términos prácticos, la reforma reconoce que una persona puede mantener arraigo político, social y comunitario en Michoacán aun cuando desarrolle parte de su vida en Estados Unidos.
El cambio busca resolver una de las tensiones históricas en materia electoral: la relacionqda con los requisitos de residencia para contender por cargos públicos en un estado donde millones de personas migraron durante décadas, pero continúan participando activamente en la vida económica, familiar y comunitaria de sus municipios de origen.
Así pues, la residencia binacional se incorporó como criterio reconocido dentro de la legislación electoral, permitiendo que los migrantes no queden automáticamente excluidos de la posibilidad de competir por cargos públicos por el hecho de vivir parte del tiempo fuera del país.
La propuesta forma parte de un bloque de modificaciones orientadas a ampliar la participación política de sectores que enfrentan condiciones particulares, entre ellos personas migrantes, ciudadanos en prisión preventiva sin sentencia firme y personas en estado de postración.
El dictamen sostiene que la democracia no puede limitarse únicamente a quienes residen permanentemente dentro del territorio estatal, sino que debe responder a nuevas realidades sociales y territoriales.
Para Michoacán, el cambio tiene una dimensión particularmente relevante. La entidad mantiene una de las comunidades migrantes más numerosas en Estados Unidos y una intensa relación económica con ciudades y regiones donde radican miles de michoacanos que continúan participando en proyectos comunitarios, obras públicas y actividades sociales en sus lugares de origen.
Aunque la reforma abre la posibilidad de que migrantes puedan contender por cargos de elección popular, no crea espacios exclusivos ni cuotas específicas para este sector.
La propuesta se concentra en reconocer jurídicamente la residencia binacional como una condición compatible con el ejercicio de los derechos político electorales, eliminando barreras que históricamente colocaban en desventaja a quienes mantienen una vida dividida entre ambos lados de la frontera.
La medida forma ya parte del nuevo marco normativo que regirá el proceso electoral de 2027, cuando Michoacán renueve alcaldías, diputaciones locales y otros cargos de representación popular.
Con ello, el Congreso busca incorporar al sistema político formal a una población que durante décadas ha tenido un peso detreminante en la economía estatal mediante el envío de remesas, pero cuya participación directa en la competencia electoral ha enfrentado limitaciones derivadas de los requisitos tradicionales de residencia.




