Morena, 15 años como la resistencia de Latinoamérica: Gladyz Butanda
MORELIA, Mich., 8 de febrero de 2026.- Tras confesar que él busca "alentar" que para la elección de 2027 Morena postule a una mujer, el gobernador de Michoacán Alfredo Ramírez Bedolla pasó por el aplausómetro en Pátzcuaro a tres mujeres de la 4T, Fabiola Alanís, Gabriela -Gaby- Molina y Gladyz Butanda, cuyas aspiraciones a la gubernatura no son ningún secreto.
La escena se dio este domingo cuando el mandatario hablaba del papel de las mujeres en la Cuarta Transformación, tras elogiar reiteradamente a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, a quien presentó como ejemplo de liderazgo, formación y continuidad del movimiento iniciado en 2018 con Andrés Manuel López Obrador.
En ese mismo hilo discursivo, Bedolla evocó a la heroína independentista Gertrudis Bocanegra, símbolo femenino de Michoacán, cuyo nombre da identidad a programas sociales y espacios públicos impulsados por su administración.
Fue en ese contexto, y no de manera aislada, cuando el Gobernador giró el foco hacia la política local, y al pedir desde el templete “saludos” para Fabiola, Gaby Molina y Gladyz, llevó el mensaje político a un terreno simbólico que pareció calculado.
“Veo mucho apoyo aquí para las mujeres. A ver, un saludo a la diputada Fabiola Alanís, un saludo a Gaby Molina y un saludo a Gladyz Butanda”, expresó, en una mención que colocó en el centro del escenario a tres perfiles femeninos del morenismo michoacano.
Las referencias correspondieron a Fabiola Alanís, coordinadora parlamentaria de Morena y presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado; a Gabriela Molina, secretaria de Educación, y a Gladyz Butanda, titular de Movilidad. Sin nombrar aspiraciones ni cargos futuros, el gobernador dejó que el gesto hablara por sí mismo.
Minutos antes, Ramírez Bedolla había insistido en que Michoacán nunca ha tenido una mujer gobernadora y lanzó la pregunta directa al público: “¿Ustedes creen que Michoacán ya es tiempo de mujeres?”.
Sin embargo, cuidó el equilibrio institucional al marcar distancia de cualquier definición personal. “Eso no lo decido yo, lo decide Morena, la Cuarta Transformación, con encuestas”, afirmó, con la intención de cerrar el paso a las lecturas de favoritismo desde el Ejecutivo, aunque reconoció que sí busca "alentar" que sea una mujer su sucesora.
El mensaje se produce en un momento en el que, aunque formalmente no han iniciado los tiempos electorales, los partidos ya comienzan a moverse. En Morena, además de las figuras femeninas mencionadas, se perfilan nombres como el del senador Raúl Morón Orozco y el titular de la Fiscalía General del Estado, Carlos Torres Piña, en una baraja que empieza a ordenarse de manera anticipada ante la opinión pública.
La carga política del acto se acentuó por el contexto nacional. Apenas semanas atrás, la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Luisa María Alcalde, ordenó una pausa en la discusión sobre la alternancia de género en el Congreso de Michoacán, lo que habría garantizado una candidatura femenina en 2027. Esa pausa dejó el escenario abierto y trasladó la definición, como ha ocurrido en otros procesos, al método de las encuestas.
Acompañado por el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora, y por integrantes de su gabinete, entre ellos el secretario de Gobierno, Raúl Zepeda, el gobernador combinó el balance de acciones de gobierno con un discurso de alta carga simbólica.
Sin romper reglas ni adelantar tiempos, Bedolla dejó que la militancia leyera entre líneas. Entre referencias a la presidenta, evocaciones históricas y “saludos” estratégicos, la sucesión comenzó a tomar forma en clave política, más de gesto que de anuncio, más de escena que de definición.




