Arrastra PRD Michoacán deuda de casi 4 mdp por sanción electoral
MORELIA, Mich., 16 de agosto de 2026.- Antes de que Morena, PT y Partido Verde vuelvan a pedir el voto en Michoacán en 2027, sus plataformas electorales de 2024 permiten hacer un corte de caja sobre compromisos que entonces quedaron por escrito: algunos se concretaron, otros avanzaron a medias y varios permanecen pendientes.
No todas fueron ofertas genéricas de bienestar, seguridad o justicia. Hubo compromisos medibles: porcentajes del Producto Interno Bruto, nuevas instituciones, gratuidad de servicios, reformas constitucionales, sistemas nacionales y programas específicos.
En el caso de Morena, la plataforma que sirvió también como base para la coalición Sigamos Haciendo Historia planteó profundizar la transformación mediante acciones que abarcaron justicia, educación, salud, pueblos indígenas, medio ambiente y derechos sociales.
Una de las promesas cumplidas fue la reforma al Poder Judicial. Morena planteó cambios de fondo al sistema de justicia y, meses después de la elección, se modificó la Constitución federal para transformar la integración del Poder Judicial y establecer la elección popular de ministros, magistrados y jueces.

También avanzó el compromiso relacionado con pueblos indígenas y afromexicanos. La plataforma ofrecía fortalecer su libre determinación y autonomía. En septiembre de 2024 se reformó el artículo segundo constitucional para reconocerlos como sujetos de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio.
En Michoacán, además, la agenda indígena tuvo una expresión propia con la reforma constitucional aprobada en diciembre de ese año para ampliar el reconocimiento de derechos de comunidades originarias.
Otra promesa de Morena fue convertir programas sociales en derechos constitucionales y mantener e incrementar pensiones, becas y apoyos.
Parte de esa oferta sí llegó a la Constitución, aunque el compromiso completo incluía extender los beneficios al total de quienes demandaran incorporarse a los programas.
El Sistema Nacional de Cuidados, en cambio, sigue a medio camino. Morena ofreció integrarlo para reconocer y redistribuir el trabajo de cuidados que recae principalmente sobre las mujeres.
Actualmente existe una ruta gubernamental para su construcción y se han desarrollado políticas vinculadas con ese objetivo, pero el sistema integral prometido todavía no puede darse por concluido.
Otra oferta con avance visible es recuperar los trenes de pasajeros. La administración federal puso en marcha nuevos proyectos ferroviarios, por lo que el compromiso está en ejecución, aunque todavía lejos de encontrarse terminado.

En salud, Morena ofreció un sistema nacional público, universal e integral en el que servicios, medicamentos e insumos fueran gratuitos. IMSS Bienestar ha ampliado su operación para población sin seguridad social, pero las brechas de atención y abasto impiden considerar consumada la promesa.
Hay además compromisos cuyo plazo todavía no vence. Morena planteó elevar progresivamente el gasto educativo hasta alcanzar al menos seis por ciento del PIB en 2030. A cuatro años de esa fecha, la oferta sigue abierta y deberá medirse cuando concluya el periodo fijado por el propio partido.
PT también puso números y nombres a sus compromisos. Entre ellos planteó crear un Sistema Nacional de Cuidados, propuesta que comparte con Morena y que hasta ahora registra avances, pero no un cumplimiento integral.
El partido ofreció además llevar la inversión en ciencia y tecnología al uno por ciento del PIB en un plazo de seis años y conseguir acceso a internet en la totalidad de las escuelas. Como su plataforma abarca de 2024 a 2030, ambas promesas permanecen en periodo de cumplimiento.
Más difícil resulta acreditar avances en otras ofertas petistas. Una fue establecer transporte público gratuito para estudiantes. Dos años después, no existe una política general que garantice esa gratuidad en Michoacán.
También propuso crear un Banco Nacional para el Desarrollo Productivo Popular destinado a financiar cooperativas, pequeñas empresas familiares, proyectos comunitarios y economía popular. La institución prometida no se ha concretado.

El Partido Verde tampoco se limitó a hablar de ecología. Entre sus compromisos estuvo garantizar transbordos gratuitos en el transporte público mediante una tarifa única para que el traslado entre casa y trabajo representara un solo costo. En Michoacán esa medida no opera de manera general, por lo que permanece pendiente.
El Verde ofreció además un bono de energía limpia mediante el cual habitantes de comunidades rurales podrían adquirir paneles solares o generadores eólicos. Tampoco existe en la entidad una política general instrumentada bajo ese esquema.
Otra propuesta fue crear un Banco Nacional del Agua para participar técnicamente en la administración del recurso. La institución no ha sido creada.
Lo mismo ocurre con la denominada Gendarmería Verde, que el partido planteó como una corporación especializada para proteger biodiversidad y recursos naturales. Aunque la Guardia Nacional ha atravesado modificaciones importantes, esa unidad específica no se materializó.
En protección animal, el balance es diferente. La reforma constitucional aprobada a finales de 2024 incorporó obligaciones para el Estado en materia de protección y cuidado de los animales y abrió paso a legislación general sobre la materia.
Ahí existe un avance sustancial de una bandera histórica del Verde, aunque propuestas más específicas, como un registro nacional de personas responsables de maltrato animal, continúan pendientes.

La revisión arroja así un panorama sin absolutos. Morena puede acreditar reformas relevantes de su plataforma, particularmente en materia judicial, indígena y de derechos sociales, además de proyectos en ejecución como la recuperación ferroviaria.
PT y Verde también pueden encontrar avances en agendas compartidas con el oficialismo, pero conservan compromisos propios que todavía no han pasado del papel.
Otros deberán esperar para ser evaluados porque los propios partidos fijaron 2030 como horizonte. Lo que sí cambió desde 2024 es la posición desde la cual Morena, PT y Verde llegarán a la siguiente elección.
Hace dos años formularon esas ofertas para solicitar el voto. Hoy cuentan con representación, gobiernos y capacidad legislativa para impulsarlas rumbo a 2027, por tanto, la pregunta no será únicamente qué volverán a prometer, sino qué hicieron con aquello que ya habían prometido.