Fortalecemos diálogo y territorio en Michoacán: Gaby Molina
MORELIA, Mich., 19 de febrero de 2026.- La cúpula de Morena en Michoacán sesionó a puerta cerrada en un hotel de la capital, en un encuentro que concentró al núcleo real del poder político estatal y que terminó con cerco a la prensa y salida alterna de sus principales figuras, como la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Luisa María Alcalde Luján.
En el salón del hotel Horizon se reunieron el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla; la presunta delegada enviada para conducir los trabajos internos, Rocío Bárcenas; la secretaria nacional de Morena, Carolina Rangel; Carlos Torres Piña, titular de la Fiscalía General del Estado; integrantes del gabinete como Gladyz Butanda y Gabriela Molina; además de legisladores federales y locales, como la senadora Celeste Ascencio Ortega.
Entre los asistentes estuvieron los diputados Leonel Godoy, Giulianna Bugarini, Nalleli Pedraza, Itzé Camacho, Sandra Olimpia Garibay, Manuel Arévalo y Juan Carlos Barragán, junto con otros cuadros del partido que forman parte del entramado político cupular que hoy define la ruta rumbo a 2027.
Mientras en la escalera y el acceso principal personal del Comité Ejecutivo Nacional contenía a reporteros con empujones y la consigna reiterada de que nadie los había convocado, por otra puerta el gobernador, Alcalde y Torres Piña abandonaban el inmueble y abordaban camionetas Suburban y Tahoe, en un movimiento sincronizado para evitar las preguntas de la prensa.

El estacionamiento y las inmediaciones del hotel quedaron copados por vehículos de alta gama en los que arribaron y se retiraron los asistentes al cónclave, mientras fotógrafos acreditados captaban imágenes oficiales al interior, pero se negaba a la prensa el acceso para documentar y cuestionar.
La escena remitió a las liturgias clásicas del poder concentrado, aquellas reuniones de élite en las que la línea política se acuerda en privado y se comunica después como definición cerrada. La diferencia es que hoy quienes protagonizan esa dinámica construyeron su narrativa en oposición a ese mismo modelo.
En escueta entrevista, el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora se limitó a señalar que se habló de la reforma electoral y de los avances del Plan Michoacán, sin detallar acuerdos ni fijar postura sobre el método para procesar la disputa interna.
Jesús Mora negó que en este encuentro se hayan abordado asuntos de 2027, y no explicó por qué estaban funcionarias del gabinete y qué aportaron al asunto de la reforma electoral si una es secretaria de Movilidad y otra de Educación.
El encuentro ocurre en plena pugna por la candidatura de 2027. En las últimas semanas, Ramírez Bedolla ha realizado giras en las que ha sometido a un aplausómetro político a perfiles como Fabiola Alanís, Gabriela Molina y Gladyz Butanda, en un impulso abierto a la tesis de que la candidatura sea para mujer.
Del otro lado, el bloque identificado con el senador Raúl Morón mantiene activa su ruta, mientras Torres Piña también figura como aspirante en el tablero sucesorio.
En su visita anterior a Michoacán, Luisa María Alcalde sostuvo que la definición de género no se impondría desde el Congreso, sino que se resolvería mediante encuesta.
Ahora, con Bárcenas como operadora enviada desde el centro para arbitrar la contienda interna, la señal es que la conducción del proceso quedará bajo supervisión directa de la dirigencia nacional.
El cierre informativo en contextos de alta competencia interna responde a una estrategia de control de narrativa y reducción de costos frente a posibles fracturas.

Así, al evadir las cámaras y micrófonos de la prensa, la élite morenista minimiza el ruido externo mientras negocia correlaciones internas. El mensaje es evidente: opacidad en el ejercicio del poder y tensión con los principios de transparencia que el propio movimiento ha defendido en el discurso.
La imagen final fue inequívoca: el máximo poder político del estado reunido en privado, la prensa contenida en la puerta y los protagonistas saliendo por rutas alternas para abordar vehículos de lujo. En la antesala del arranque de la carrera por 2027, la disputa se procesa en clave de cúpula y bajo disciplina estricta de mensaje.




