Fortalecemos diálogo y territorio en Michoacán: Gaby Molina
MORELIA, Mich., 17 de agosto de 2026.- En Michoacán, las corridas de toros, novilladas, encierros y prácticas similares se encuentran prohibidas desde abril de 2025, luego de que la 76 Legislatura reformara la Ley de Derechos, el Bienestar y Protección de los Animales, por lo que una eventual Ley General de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales no implicaría, por sí misma, el regreso de estos espectáculos al estado.
La reforma aprobada por el Congreso de Michoacán establece la prohibición de espectáculos públicos o privados en los que exista derramamiento de sangre, sufrimiento físico o muerte de animales como parte del entretenimiento o atracción principal, incluyendo de manera expresa los eventos taurinos.
El marco legal contempla sanciones para quienes incumplan con estas disposiciones, entre ellas multas de hasta 4 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA) además de la clausura temporal o definitiva del establecimiento y la inhabilitación de permisos y licencias correspondientes.
La legislación también considera que, en caso de reincidencia, las sanciones puedan incrementarse hasta el doble, por lo que la prohibición no solamente establece una restricción para la realización de corridas, sino que también prevé consecuencias administrativas para quienes las lleven a cabo.
Lo anterior cobra relevancia ante la discusión de una Ley General de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales en el Congreso de la Unión, cuya eventual aprobación ha generado preocupación entre organizaciones animalistas por sus posibles efectos en entidades que ya cuentan con legislación propia en materia de protección animal.
Sin embargo, al tratarse de una legislación general, su eventual entrada en vigor no significaría automáticamente la desaparición de las disposiciones locales que actualmente prohíben las corridas de toros en Michoacán, ya que el proyecto incluye la distribución de competencias entre la Federación, los estados y los municipios.
De esta manera, mientras el Congreso de la Unión mantiene en análisis la legislación general, en Michoacán permanece vigente la prohibición aprobada por el Poder Legislativo estatal, por lo que cualquier modificación a este marco tendría que analizarse conforme al alcance y contenido final que tenga la legislación federal.




