Llama Bautista Tafolla a replicar marcha por Carlos Manzo en Michoacán
MORELIA, Mich., 13 de octubre de 2026.- Gaby Molina, la exsecretaria de Educación y exaspirante a la coordinación estatal de la 4T, ya tiene encomienda con Torres Piña.
Operará las agendas de educación y seguridad, dos de las asignaturas sin resolver en Michoacán.
Pero, paralelamente, también se abre el espacio para ir a la justa.
Gaby Molina alzó la mano.
Donde la envíen, donde haga falta al proyecto, ahí estará.
Mandó dos señales: Uruapan y Morelia, donde buscará la coordinación municipal.
Estará sujeta a los designios del Comité Ejecutivo Nacional y la evaluación del Coordinador Estatal, Carlos Torres Piña.
Pero no se inmuta ni dice que no.
"¡Voy a estar donde se requiera! Creo que he pasado procesos más difíciles, como ser Secretaría de Educación".
En entrevista, Gaby Molina no entra al terreno de la confrontación ni a desacreditar, pero dice que en Uruapan hay desafíos y retos muy puntuales, desde el saneamiento de las finanzas municipales, la agenda de desarrollo agroindustrial y medio ambiente, apuntalar todas las capacidades institucionales para el desarrollo integral, la atención de los indicadores en materia educativa.
Los retos, agrega, están en Uruapan como están en Morelia.
"Yo me defino una michocaca que nací y crecí en Uruapan, pero tengo muchos años viviendo en Morelia. Me siento preparada, tanto para estar en un espacio de representación en Uruapan como en Morelia.¡Estoy lista!", dijo.
Aunque dice contar con una agenda de transformación, que contempla un espectro más amplio, Gaby Molina sostiene que si tiene que ir a la justa por una de las posiciones, lo hará.
Gaby Molina ve a Uruapan con respeto.
Ahí se asienta el poderío, la base social de El movimiento del sombrero y la figura de Grecia Quiroz.
En la última batalla, Morena y su candidato, Nacho Campos, fueron vapuleados cuatro a uno por Manzo y el sombrero.
El escenario del 27 no es muy distinto al del 24.
La mayoría de las apuestas apuntan a una nueva paliza en Uruapan y alrededores.
El valiente que vaya a la justa contra El Sombrero sabe de esa divisa y de ese riesgo.
Por eso, a quienes vayan a la alcaldía, a los distritos federal y locales, no solo les basta la bendición del partido ni los esfuerzos territoriales, sino una gran capacidad de aceptación, arraigo, conocimientos y base social.
"Yo seré muy cuidadosa. Uruapan está más allá de una elección y de un sentir social de qué preferencia política tiene la gente. Creo que la gran enseñanza que he tenido a lo largo de los años es que cuando una ciudad, una sociedad sufre un duelo, una tragedia, hay que entenderla, pasar por los procesos de duelo y respetarla".
"Si la gente considera o se siente lastimada por el Gobierno o las instituciones, hay reclamos por hacer, hay que abrirse a la escucha".
Bajo esa premisa, Gaby Molina dice no atreverse a definir políticamente a Uruapan, porque hay mucho respeto a su gente y una gran diversidad de opiniones.
En una ciudad con un gran número de habitantes, a mí lo que me interesa es unir a Uruapan, no polarizar, ni ir a decir que está bien y que está mal, ni decir quiénes son los buenos y quiénes son los malos.
En Uruapan, insiste, es necesario tener la capacidad de pensar a largo plazo cómo a la ciudad se le puede hacer el mayor bien posible.




