Rechaza Morón distritos y Morelia: es un asunto de dignidad…
MORELIA, Mich., 31 de mayo de 2026.- La disciplina se impuso. La fotografía política que dejó este domingo la concentración de Morena en la Plaza Valladolid de Morelia quizá diga más que todos los discursos pronunciados durante el acto de respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: los dos principales bloques que disputan el control político del partido rumbo a la gubernatura de 2027 compartieron espacio, pero no cercanía.
Contra los pronósticos que circularon durante los últimos días, el senador Raúl Morón Orozco apareció en el evento convocado por Morena Michoacán y el gobierno estatal para seguir la transmisión del informe de la presidenta de la República, acompañado por parte de su círculo político más cercano.
Además del exalcalde de Morelia llegaron el exgobernador Leonel Godoy Rangel, el exdiputado Fidel Calderón Torreblanca y el diputado local Juan Carlos Barragán Vélez, todos identificados con el grupo moronista.
La asistencia llamó la atención porque en días recientes habían circulado versiones sobre una eventual convocatoria paralela por parte de los seguidores de Morón, escenario que finalmente no se materializó.
La aparición del Senador ocurrió cuando sobre el escenario se presentaba un ballet folclórico, después de la intervención del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y apenas unos minutos antes de que iniciara la transmisión del mensaje presidencial desde la Ciudad de México.
Morón llegó sin estridencias. Saludó a algunas personas y tomó asiento en la primera fila.
A partir de ese momento, la disposición de los asistentes terminó convirtiéndose en una metáfora de la relación política que hoy prevalece entre los grupos que se disputan la sucesión estatal.
En primera fila quedaron sentados Morón, el exgobernador Leonel Godoy y la coordinadora parlamentaria de Morena en el Congreso local y aspirante a la gubernatura, Fabiola Alanís Sámano, estos dos últimos conversaban entre sí mientras avanzaba el programa.
A varios lugares de distancia se ubicaron el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora González, inmersos durante varios minutos en un intercambio constante de comentarios al oído.
Entre ambos bloques quedaron distribuidos diversos diputados locales, configurando una especie de franja política que separó físicamente a los dos grupos.
También en primera fila estuvieron la exsecretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladyz Butanda Macías y la secretaria de Educación, Gabriela Molina Aguilar, dos de los perfiles que con frecuencia son mencionados en las conversaciones sobre la sucesión de 2027.
También estaba Luis Navarro, secretario de Finanzas, quién disputa a Juan Carlos Barragán y Marco Polo Aguirre la candidatura al gobierno de Morelia.
Fuera de la primera línea, sin lugares reservados, permanecieron Juan Carlos Barragán y Fidel Calderón, quienes siguieron el evento de pie desde otros puntos del área destinada a invitados especiales.
Detrás de ellos se acomodaron alcaldes, regidores, funcionarios estatales, legisladores federales y locales, además de integrantes del gabinete legal y ampliado.
La escena resultó significativa porque ocurre en uno de los momentos de mayor tensión interna que ha vivido Morena en Michoacán desde que asumió el gobierno estatal en 2021.
Mientras el bloque cercano al gobernador ha intensificado recorridos por distintas regiones del estado bajo el discurso de que Michoacán debe tener una mujer gobernadora en 2027, el grupo encabezado por Morón ha acusado condiciones inequitativas en la contienda interna y ha exigido garantías de piso parejo para todos los aspirantes.
En ese contexto, los moronistas han solicitado a la dirigencia nacional de Morena la designación de un delegado especial que contribuya a procesar las diferencias internas y fortalecer la unidad del partido, al considerar que la conducción estatal encabezada por Jesús Mora no ha logrado generar condiciones de confianza entre todas las expresiones.
Las diferencias han sido reconocidas públicamente por el propio senador Raúl Morón.
En fechas recientes declaró a medios de comunicación que existe una distancia política con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y sostuvo que el mandatario no comparte la posibilidad de que él alcance la candidatura al gobierno estatal.
No obstante, el Senador aseguró que de su parte existe disposición para mantener el diálogo y construir acuerdos.
Por ello, más allá del respaldo a Claudia Sheinbaum, el acto de este domingo dejó una imagen difícil de ignorar: los dos grupos más influyentes de Morena acudieron al mismo llamado, ocuparon la misma primera fila y escucharon el mismo mensaje presidencial, pero mantuvieron entre sí una distancia que reflejó el momento político que atraviesa el partido rumbo a la batalla por la candidatura de 2027.




