Soberanía y dignidad, principios irrenunciables de la 4T: Fabiola Alanís
MORELIA, Mich., 4 de abril de 2025.- Con décadas de rezago acumulado por gobiernos emanados de partidos políticos, la comunidad indígena de Santiago Tupátaro hoy apuesta por el autogobierno, que puja por sacar del atraso a 70 por ciento de la comunidad que vive sin drenaje y 30 por ciento sin energía eléctrica.
A siete meses de ejercer su presupuesto directo, ha comenzado a saldar deudas históricas como la construcción de una clínica del IMSS-Bienestar y una obra de infraestructura básica por más de 2 millones de pesos.
Muchos presidentes pasaron desapercibidos. Estábamos prácticamente olvidados, no teníamos nada”, comentó el consejero presidente del autogobierno, Andrés Granados Lara.
En entrevista con Quadratín, el servidor público lamentó que durante años las autoridades municipales y estatales, todas estas empanadas de gobiernos de partidos políticos, ignoraron las necesidades más básicas de la comunidad.
Una de las prioridades es la salud. Con recursos propios y gestión ante el gobierno federal, Tupátaro iniciará este mes la construcción de una clínica de primer nivel, que por años fue solicitada sin éxito.
"Tenemos años queriendo implementar esto, aunque fuera un dispensario médico, y nunca teníamos respuesta. Ahora con el autogobierno se está obteniendo esa respuesta que tanto solicitaba nuestra comunidad”, sostuvo.
Granados detalló que el compromiso es que la obra sea financiada por el consejo, mientras que la operación estará a cargo del programa IMSS-Bienestar. Si todo avanza conforme a lo previsto, la clínica estaría lista antes de que concluya el año.
“Ya platicamos con doctores de la región, con la jurisdicción sanitaria, y están dispuestos a apoyarnos con personal y medicamentos”, aseguró.
Otra obra significativa, que representa una inversión superior a los 2 millones de pesos, se realizará en colaboración con el gobierno del estado: la instalación de drenaje y agua potable en una calle que nunca ha contado con esos servicios.
Esta intervención es sólo el inicio de un proceso para revertir que más del 70 por ciento de la comunidad viva aún sin sistema de drenaje y entre 30 y 40 por ciento sin energía eléctrica.
“Estamos atendiendo ya esa parte de que todas las construcciones nuevas cuenten con drenaje y agua potable. La red hidráulica actual atraviesa predios, y queremos que pase por las calles para tener mejor abastecimiento”, explicó Granados.
Aunque el presupuesto anual del autogobierno es de apenas 4 millones de pesos, el consejero aseguró que se ha ejercido con responsabilidad y resultados tangibles, como la reciente construcción de baños en la escuela primaria de la comunidad.
“El dinero nunca alcanza, pero hemos hecho buenas acciones y estamos tocando puertas para acrecentarlo”.
Con la restauración en marcha del templo local, donde se intervienen el artesonado, el retablo y las pinturas deterioradas por humedad y temblores pasados, el autogobierno también busca recuperar uno de sus principales atractivos turísticos, ahora con la atención que durante años les fue negada.
“Antes, los jefes de tenencia iban al municipio y ahí quedaba todo. Hoy, como consejo, tenemos respaldo y el INAH ya trabaja aquí, con personal y equipo nuevo. Eso antes era impensable”, afirmó Granados Lara.




