Jóvenes, en el corazón de la Presidenta: Gaby Molina
MORELIA, Mich., 6 de agosto de 2025.- El Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (Teemich) ha desarrollado una línea de criterios jurídicos para resolver los conflictos por representación en pueblos originarios, donde cada vez con más frecuencia se disputa quién tiene la legitimidad para ejercer el autogobierno y los recursos públicos municipales.
En entrevista con Quadratín, la magistrada presidenta del Teemich, Alma Rosa Bahena informó que cuando se advierte que hubo una determinación mayoritaria conforme a usos y costumbres, se reconoce la validez de esa asamblea y se obliga a la autoridad municipal, si es necesario, a hacer la transferencia correspondiente.
Refirió que uno de los casos más recientes es el de la comunidad purépecha de Aranza, en Paracho. El pasado 3 de mayo, en consulta comunal, la mayoría votó a favor de asumir el autogobierno y administrar directamente el presupuesto que le corresponde.
Aunque el ayuntamiento validó el proceso, una minoría impugnó ante el tribunal. El Consejo Supremo Indígena acudió entonces este martes a presentar un manifiesto exigiendo que se respete la voluntad mayoritaria y que el Teemich actúe bajo el principio de mínima intervención.
Bahena aclaró que la visita fue pacífica y no debe interpretarse como un reclamo al tribunal, sino como una acción política para dejar clara la postura de las autoridades comunales electas frente a un nuevo juicio.
La Presidenta del Tribunal subrayó que esta clase de conflictos no existían en sede jurisdiccional hace apenas dos años, cuando el Teemich carecía de competencia en materia de derechos colectivos indígenas.
Esa realidad cambió cuando el Congreso del Estado reformó la ley para facultarlo expresamente, con efectos obligatorios.
“La mayoría de las comunidades ya sabe que pueden acudir al Tribunal cuando sus decisiones no son reconocidas. Y ya hay una jurisprudencia que nos respalda”, dijo.
Frente a las resistencias presupuestales de los ayuntamientos, Bahena propuso una reforma legislativa que permita crear una bolsa específica para obras y proyectos comunales, con reglas claras y sin necesidad de quitar fondos municipales.
Mientras eso ocurre, el Teemich seguirá decidiendo, caso por caso, qué consejo representa legítimamente a cada pueblo.




