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MORELIA, Mich., 4 de septiembre de 2026.- Desinformación, polarización, desconfianza y nuevas dinámicas tecnológicas son las cuatro amenazas que enfrentan las instituciones electorales rumbo a 2027, advirtió Sandra Nalleli Rangel Jiménez, consejera del Instituto Electoral de Michoacán (IEM).
“Vivimos tiempos en los que las instituciones electorales enfrentan desafíos: la desinformación, la polarización, la desconfianza y las nuevas dinámicas tecnológicas que transforman la manera en que las personas se informan y participan”, señaló.
En el marco del arranque de los trabajos del nuevo Consejo General, Rangel Jiménez consideró que la respuesta de las autoridades deberá transitar por dos vías: fortalecer los procesos electorales y recuperar o preservar la confianza de los ciudadanos.
“La primera se logra con rigor técnico; la segunda, con transparencia, diálogo y apertura”, sostuvo. La Consejera planteó que la democracia no puede reducirse a la celebración periódica de elecciones, particularmente ante fenómenos que nodifican tanto el acceso a la información como las formas de participación ciudadana.
“La democracia no es un hecho aislado, ni un evento que ocurre cada determinado número de años, es un provñceso vivo que exige vigilancia, actualización, diálogo y, sobre todo, participación”, expresó.
En ese contexto, sostuvo que la actuación de las instituciones electorales deberá sostenerse en decisiones claras y procesos técnicsmente sólidos, pero también mantenerse alejada de sesgos.
“La democracia se sostiene con decisiones claras, con procesos bien hechos y con instituciones que actúan sin sesgos”, afirmó.
Rangel Jiménez agregó que el trabajo electoral tampoco se agota en la organización de los comicios, pues comprende educación cívica, participación de grupos históricamente subrepresentados, condiciones de equidad y protección de los derechos político electorales.
Así, frente a una elección de 2027 atravesada por nuevas formas de informarse y participar, la consejera colocó cuatro factores en el radar del árbitro electoral: desinformación, polarización, desconfianza y transformación tecnológica.




