Cumple Morena 15 años y transforma a Michoacán: Jesús Mora
MORELIA, Mich., 2 de octubre de 2026.-Aunque la dirigencia estatal de Morena señaló que no hay plazos fatales, los tiempos marcados por el moronismo para aceptar la derrota en la encuesta y transitar hacia un acuerdo de unidad con Carlos Torres Piña, ya les alcanzaron.
Según lo declarado por el propio Morón, los 15 días solicitados fenecen el próximo martes 6 de octubre.
Morón sigue sin dar luz, salvo esporádicas apariciones donde manifesta estar a la espera de lo que indique su equipo.
El dos veces aspirante a la gubernatura, aparece cada vez más disminuido. Pasó de gráficas con 200, 300 personas, a publicar encuentros con 20, por mucho de ellos, de quienes se mantienen leales.
A los insurrectos, se suma una atmósfera en redes de moronistas, no morenistas, envalentonados, desafiantes, retadores, que insisten en el combate cuerpo a cuerpo con el régimen y contra la voluntad de la presidenta Sheinbaum.
Convocan, confunden, difundiden todo aquello que desacredita el proceso, el cual inició una etapa de crisis aprovechada por el PT para apretar a nivel nacional y mostrar a la jefa del Ejecutivo federal como una antidemócrata, y tratar de poner el proyecto al filo del despeñadero político de cara al 27 con la amenaza de la disolución de la coalición.
De ese tamaño convirtió la afrenta de la derrota el Senador con licencia, quien como segunda señal de la molestia que generó la sublevación en Palacio Nacional, no fue requerido a la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Morelia, en el marco del Segundo Informe. Nadie de ese bloque, de hecho.
Mientras eso pasa, el Comité Ejecutivo Nacional de Morena refrendó el veredicto y fue contundente y definitorio al mostrar las encuestas, donde se confirmó la una derrota inapelable.
También, mientras se mantiene el ultimátum, el partido avanza con su agenda y ya emitió la convocatoria para los 300 distritos federales.
Muchos moronistas, unos con discreción, otros abiertamente, ya trazaron sus propias rutas para contender, superaron el trance y dieron vuelta a la página, para comenzar a inscribirse en los procesos venideros.
Y, la mayoría, van por el cobijo de Morena, no del PT.
Es decir, se mantendrá en el proyecto que lidera, hasta hoy Carlos Torres Piña, convertido en el lider político de la 4T en Michoacán.
Pero el desgrane no es propio de la nueva convocatoria, sino de la adversidad en el escenario para el bloque opositor.
Desde las horas subsecuentes al anuncio de la nominación, líderes y operadores del moronismo, buscaron discreta o abiertamente, puentes institucionales con el ungido.
Los llamados para la unidad siguen, pero los tiempos avanzan, sin respuesta.
Y mientras eso sucede, las fortalezas se convierten en debilidades. Y las capacidades de maniobra y negociación, se aminoran.




