Conserva Morena confianza y lidera preferencias rumbo a 2027: Jesús Mora
MORELIA, Mich., 23 de agosto de 2026.- El proceso interno de Morena para definir la Coordinación de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Michoacán entra en su etapa decisiva, con coincidencias entre los principales contendientes sobre dos puntos: la cercanía de las encuestas y la necesidad de preservar la unidad una vez que exista una definición rumbo a 2027.
Entre los perfiles con mayor presencia política y territorial durante el proceso se encuentran Carlos Torres Piña, Raúl Morón Orozco, Fabiola Alanís Sámano, Gladyz Butanda y Gabriela Molina, además de otros participantes que han desplegado actividades en distintas regiones del estado.
La primera etapa prevista en la convocatoria ya concluyó. Morena abrió los registros en línea los días 22, 23, 25, 26 y 27 de junio y permitió también el registro presencial el 25 de junio en la Ciudad de México.
A partir de entonces, el proceso entró en una fase territorial que también forma parte de las reglas internas. La convocatoria dispone recorridos casa por casa, reuniones vecinales y asambleas para fortalecer la organización del movimiento, actividades que durante las últimas semanas se han intensificado en Michoacán.
En sus declaraciones recientes, los principales contendientes han coincidido en señalar que las mediciones se aproximan y han ubicado septiembre como el periodo probable para conocer la definición. También han reiterado llamados a mantener la unidad, respetar los resultados y sujetarse al método que determine la dirigencia nacional.
Los tiempos, sin embargo, han registrado ajustes respecto de las previsiones iniciales. Durante el proceso se había planteado que las mediciones y definiciones comenzarían a producirse hacia finales de agosto, pero posteriormente se habló de un retraso de aproximadamente tres semanas, lo que desplazó las expectativas hacia los primeros días o semanas de septiembre.
A este escenario se suma el Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, que se ha convertido en una referencia para los tiempos políticos del proceso.
Aunque la convocatoria no vincula formalmente ambos asuntos, las previsiones expresadas durante la contienda apuntan a que las definiciones estatales podrían comenzar a conocerse después del informe presidencial, lo que contribuiría a explicar el desplazamiento de los tiempos inicialmente calculados para finales de agosto.
La convocatoria, de hecho, no establece una fecha específica para levantar la encuesta ni fija septiembre como plazo obligatorio para anunciar el resultado. Los tiempos mencionados hasta ahora corresponden a las previsiones que han venido expresando quienes participan en el proceso y no a una fecha límite establecida en el documento.
Antes de la medición definitiva existe además un filtro. Cuando haya más de seis registros para una coordinación, la Comisión Nacional de Elecciones podrá realizar un sondeo para identificar hasta seis personas con mayor reconocimiento territorial y considerarlas para la encuesta o estudio de opinión.
La valoración no se limita al posicionamiento. Morena establece que deberán considerarse trayectoria política y social, antecedentes, reconocimiento territorial, atributos éticos, afinidad con los principios del movimiento y participación en actividades de formación política. La convocatoria incluye además el rechazo al influyentismo, amiguismo y nepotismo.
Si finalmente son aprobados más de uno y hasta seis registros, éstos serán sometidos a una encuesta o estudio de opinión realizado por la Comisión de Encuestas, que podrá contar con hasta dos encuestas espejo elaboradas por empresas de reconocido prestigio.
El resultado de la medición tampoco necesariamente resolverá por sí solo la definición. La convocatoria establece que Morena deberá garantizar simultáneamente la paridad de género y que, si si los resultados estatales arrojan un número de hombres que ponga en riesgo ese equilibrio, podrán realizarse ajustes considerando a las mujeres mejor posicionadas en las encuestas.
Formalmente, Morena tiene hasta el 31 de diciembre de 2026 para publicar la relación de solicitudes de registro aprobadas, mientras que el resultado del procedimiento tendrá carácter inapelable.
Así, después del registro y de semanas de despliegue territorial, la disputa interna se aproxima al filtro y a las mediciones, con septiembre colocado como el horizonte político para una eventual definición, pero sin una fecha formalmente comprometida.
Hasta ahora, el discurso de los principales contendientes converge en esperar las encuestas, respetar el método y preservar la unidad; el desafío comenzará cuando los números obliguen a reducir la competencia y Morena tenga que definir quién encabezará su ruta hacia 2027.




