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MORELIA, Mich., 19 de mayo de 2026.- El dirigente estatal del tricolor, Guillermo Valencia Reyes, prácticamente les bajó la cortina política a los integrantes de Priístas Unidos por Michoacán (PRIUM), grupo de cuadros históricos que en días recientes reactivó la disputa por el control político del partido rumbo a 2027.
La molestia de fondo no es sólo Morelia. Tampoco únicamente la eventual candidatura a la alcaldía. Lo que realmente se está peleando dentro del priísmo michoacano es quién decide las candidaturas, quién negocia las alianzas con el PAN y quién manda en un PRI que todavía intenta sobrevivir electoralmente frente a Morena.
Y Memo Valencia decidió responder sin medias tintas. “Si quieren ser candidatos a algo, que se afilien al PAN o que busquen ahí que les den una posición; en el PRI no van a tener espacio”, soltó durante rueda de prensa.
El mensaje tuvo destinatarios claros. PRIUM está integrado por personajes históricos del priismo moreliano y regional como Wilfrido Lázaro Medina, Roberto Carlos López García, Jesús Hernández Peña, Diego Romeo Chávez Hernández y Mario Magaña, entre otros, varios de ellos exdirigentes, exfuncionarios y operadores políticos que durante años controlaron estructuras territoriales y posiciones dentro del PRI.
Hace apenas unos días, el PRIUM difundió un posicionamiento en el que exigió que la candidatura priísta para Morelia no fuera producto de “improvisaciones” ni de decisiones unilaterales desde la dirigencia estatal.
Aunque no mencionaron nombres, dentro del partido el mensaje se leyó como un dardo dirigido al proyecto político que ha venido construyendo René Valencia, cercano al dirigente estatal.
Detrás del discurso de “unidad” y “competitividad”, lo que PRIUM reprocha es que Memo Valencia concentra las decisiones, cierra espacios internos y desplaza a liderazgos históricos del partido. También cuestionan que el actual PRI opera más como un grupo compacto de coto familiar alrededor de la dirigencia que como un partido democrático y abierto a negociación interna.
Pero Memo no les perdona otra cosa: haber jugado, según él, para el PAN y para Alfonso Martínez Alcázar en la pasada elección, en que le dieron la espalda al candidato a la alcaldía de Morelia, René Valencia Reyes, activista en materia de seguridad y hermano del Dirigente del PRI.
“Desde la pasada elección apoyaron a otro candidato. Hasta una suplencia de regiduría la tienen que buscar a través del PAN, no del PRI”, lanzó, exhibiendo el principal agravio político que la dirigencia actual atribuye a ese bloque: haber operado fuera del partido mientras seguían conservando identidad priísta.
La respuesta del dirigente estatal dejó claro que no habrá reconciliación sencilla. “Yo soy el presidente del partido, son decisiones del partido y yo soy el presidente del partido”, afirmó.
En el fondo, lo que se asoma es una batalla entre dos visiones del priísmo. Por un lado, los grupos tradicionales que todavía presumen estructura territorial, operación electoral y experiencia de gobierno.
Por otro, la dirigencia de Memo Valencia, que apuesta por un control más centralizado del partido y que considera agotado al viejo priísmo que hoy exige espacios.
Los integrantes de PRIUM han insistido en que representan al “verdadero priísmo” territorial y acusan que el partido rompió acuerdos políticos de alianza con el PAN en Morelia durante la elección pasada. Incluso han defendido que respaldar a Alfonso Martínez formaba parte de una lógica nacional de oposición contra Morena.
Memo Valencia, en cambio, minimizó el peso político del grupo y cuestionó incluso su capacidad de movilización. “Han engañado a Alfonso, no juntan ni 10 personas”, lanzó.
La tensión escaló tanto que incluso Eligio González Farías terminó deslindándose públicamente del grupo, luego de que su nombre apareciera en el posicionamiento difundido por PRIUM.
Así, mientras Morena gobierna Michoacán sin oposición competitiva consolidada, el PRI comenzó a exhibir una guerra interna adelantada: unos reclamando espacios, otros cobrando facturas políticas y todos moviéndose desde ahora rumbo a 2027.




