División en Morena fortalece a la ultraderecha: Gladyz Butanda
MORELIA, Mich., 29 de octubre de 2025.- El Congreso de Michoacán vivió este miércoles una sesión encendida tras la denuncia del diputado priísta Guillermo Valencia Reyes, quien acusó haber sido censurado durante la ceremonia solemne de Apatzingán, cuando, según dijo, se le quitó el audio "mute" a la transmisión oficial mientras exigía justicia por los asesinatos de Bernardo Bravo y de Hipólito Mora.
“Se violó mi derecho de votar y ser votado en la vertiente del ejercicio de mi cargo como legislador, pero además se violó también mi derecho constitucional a no ser reconvenido como legislador”, reprochó desde tribuna en sesión legislativa este miércoles.
“Al momento de que le ponen mute o le quitan el audio a la transmisión en vivo, violan mi derecho constitucional a la libertad de expresión”.
Visiblemente molesto, Valencia sostuvo que el acto “deja una mancha más a esta legislatura” y advirtió que no se quedará callado.
“Ojalá y todo fuera tan fácil como ponerle mute a los problemas y así de fácil acabar con la delincuencia que está comiendo nuestras instituciones.”
El también Dirigente estatal del PRI anunció que llevará el caso ante los tribunales. “Voy a presentar un juicio de protección a mis derechos políticos y los voy a exhibir, porque quedarán marcados en la historia como la intentona de censurar y de ser represores en esta septuagésima sexta legislatura”, advirtió.
En defensa del principio de libre expresión, la presidenta de la Junta de Coordinación Política, Fabiola Alanís Sámano, respaldó el llamado a investigar.
“El Congreso debe ser esencialmente un parlamento, un lugar plural de expresión de las ideas. Podemos o no estar de acuerdo en algunos planteamientos, pero en lo que sí coincidimos es en respetar la libertad de expresión”, sostuvo.
Alanís informó que solicitó al área de Servicios Parlamentarios investigar si hubo alguna acción irregular en la transmisión de la sesión solemne.
El diputado Baltazar Gaona desestimó la acusación de censura. “El diputado Memo Valencia no estaba haciendo uso de la tribuna, fue una manifestación fuera del programa, por lo cual considero que no se le tenían que enfocar los reflectores ni la cámara”, argumentó.
Valencia replicó de inmediato. “No ocupo publicitar nada. Entiendo que hay quienes no superen que mi voz sea más escuchada que la de otros, pero nada justifica que hayan censurado. Eso fue una acción premeditad que impidió que fuese escuchado por quienes seguían la transmisión en vivo.”
El priísta cerró su intervención con una advertencia. “Los tribunales decidirán, ellos son los que tienen la última palabra, no la opinión de un legislador.” Entre llamados al orden y miradas tensas, el episodio del mute en Apatzingán se convirtió en un nuevo símbolo de fractura y confrontación en el Congreso michoacano.




