Condena CSIM que Congreso retrase a 2027 consulta indígena en educación
MORELIA, Mich., 6 de julio de 2025.- La llamada caída del sistema en 1988 no sólo marcó un episodio traumático para la historia política de México, sino que obligó al país a construir instituciones electorales que hoy enfrentan un riesgo de retroceso, advirtió el experto en materia electoral y exconsejero del INE, Jorge Zamacona.
En entrevista con Quadratín, rememoró aquel proceso electoral presidencial que dio origen a la emergencia de la izquierda como fuerza política y detonó una transformación institucional que derivó en la creación del Instituto Federal Electoral (IFE), antecedente del actual INE.
Zamacona subrayó que la creación del IFE representó un parteaguas para México, al poner fin al control del Poder Ejecutivo sobre los comicios.
“Fue un antes y un después en nuestra democracia”, afirmó, al señalar que desde entonces el país había registrado un avance importante y sostenido en su consolidación democrática.
Sin embargo, consideró que ese avance se ha visto interrumpido: “Con el proceso electoral judicial que acabamos de vivir creo que ha habido no solo un estancamiento del avance democrático, sino diría yo un retroceso”.
Para el especialista, los principios de imparcialidad, equidad y certeza, pilares del sistema electoral, fueron vulnerados recientemente, lo cual representa un riesgo para futuros procesos de elección popular: “Eso atentaría contra la consolidación de la democracia en nuestro país”.
Aunque reconoció que algunos errores obedecen a falta de recursos y de desarrollo legislativo, también alertó sobre la creciente injerencia de poderes constituidos y fácticos, “interviniendo y tratando de amedrentar a las autoridades electorales”.
Finalmente, recordó que la democracia no se reduce al acto de votar: “La democracia es libertad, es separación de poderes, es respeto de los derechos humanos. No es algo acabado, hay que trabajarla día con día”.
Zamacona se pronunció por no olvidar el parteaguas que representó 1988 y a reforzar los contrapesos institucionales para evitar que México vuelva a caer en prácticas que ya se habían superado.




