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MORELIA, Mich., 15 de octubre de 2025.- La crisis que viven los productores agrícolas de la Tierra Caliente desató este miércoles un intercambio de reproches y llamados a la acción en el Congreso del Estado, donde legisladoras de Morena y del PAN coincidieron en la gravedad del problema, pero marcaron diferencias sobre la respuesta institucional.
En sesión pública de la 76 Legislatura del Congreso de Michoacán, la diputada morenista Sandra Olimpia Garibay Esquivel, representante del Distrito de Apatzingán, reprochó en tribuna la falta de acciones concretas para atender la crisis que atraviesan los productores agrícolas de la Tierra Caliente y denunció exclusión política dentro del propio Congreso de Michoacán.
“Celebro que la diputada Fabiola haya recibido a los productores, sin embargo, yo represento la Tierra Caliente y una vez más se muestra la exclusión. No se me tomó en cuenta para esa reunión y no veo en el orden del día nada en pro de ellos. ¿De qué sirve recibirlos si no vamos a tomar acciones que sirvan para los productores, si no vamos a posicionarnos ante la inseguridad que están viviendo? Ya basta”, señaló Garibay Esquivel, visiblemente molesta.
La Legisladora recordó que en Apatzingán y en toda la región, los jornaleros y agricultores enfrentan condiciones extremas, no solo por el desplome de los precios de sus productos, limón, maíz, mango y aguacate, sino también por la violencia cotidiana que ha obligado a muchos a abandonar sus huertas. “Son drones, son minas, y nosotros aquí como si nada, recibiéndolos en reuniones pero sin tomar decisiones”, advirtió.
La diputada panista Ana Vanessa Caratachea respaldó la necesidad de atender el tema agrícola, aunque con un enfoque presupuestal. Celebró que se haya reunido una comisión del Congreso con productores, pero pidió que ese diálogo se traduzca en hechos.
“Ojalá incrementemos recursos para la agricultura y la Comisión de Presupuesto se reúna con los agricultores para escuchar sus demandas. Sin campo no habrá comida, no hay futuro ni presente”, sostuvo.
Caratachea subrayó que los productores de Michoacán enfrentan no solo competencia desleal y falta de apoyos, sino un abandono histórico que pone en riesgo la autosuficiencia alimentaria del estado. “Hablan de competencia real, pero también de la falta de políticas públicas. Es necesario que desde el Congreso nos comprometamos con ellos”, agregó.
Por su parte, la coordinadora parlamentaria de Morena y presidenta de la Junta de Coordinación Política, Fabiola Alanís Sámano, defendió que sí se está atendiendo la problemática del campo y que el tema ya fue canalizado con las autoridades correspondientes.
Explicó que un grupo plural de legisladores sostuvo una reunión con productores de aguacate, principalmente pequeños propietarios y ejidatarios, para escuchar sus demandas.
“El día de ayer tuvimos una reunión con las y los productores de aguacate, pequeños productores pertenecientes a ejidos y comunidades, donde plantearon una problemática que hay que retomar en el Congreso: competencia desleal, extorsión y presiones de intermediarios. Ya lo vinculamos con autoridades federales y estatales para darle seguimiento. Es nuestro deber atender a las personas a las que debemos nuestro servicio y nuestra actividad”, puntualizó Alanís.
No obstante, Garibay Esquivel insistió en que los esfuerzos no pueden quedarse en mesas de diálogo. Consideró insuficiente que el Congreso “tome nota” de la situación sin intervenir de fondo para frenar la violencia y garantizar condiciones para la producción agrícola.
“Hay que ser congruentes con lo que hacemos y decimos. No basta con recibirlos, hay que actuar. Los productores están hartos, y nosotros, si no respondemos, seremos cómplices del abandono del campo”, sentenció.
El intercambio legislativo ocurrió tras las recientes movilizaciones de agricultores de limón en Apatzingán, quienes lanzaron su mercancía a la carretera en protesta por los bajos precios y las extorsiones. El gesto simbólico evidenció el hartazgo del sector ante la inseguridad y el deterioro económico que afecta a miles de familias campesinas.
Con la sesión solemne del Congreso programada para el 22 de octubre en Apatzingán, Garibay advirtió que no se puede acudir a celebrar el aniversario del Decreto Constitucional de 1814 “con discursos vacíos” mientras la región enfrenta una de las peores crisis de su historia reciente. “Si vamos, que sea con acciones reales, no con palabras huecas que no correspondan a la realidad del pueblo de Apatzingán”, concluyó.




