Arte, cultura y comunidad para construir paz: Gaby Molina
MORELIA, Mich., 25 de septiembre de 2025.- Con un discurso que osciló entre la crítica dura y el respaldo, el diputado Guillermo Valencia fijó la postura del PRI durante el Cuarto Informe del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, en que exigió resultados en seguridad, derechos humanos y economía, pero al mismo tiempo reiteró que su partido será una oposición institucional.
“El tiempo de esperar ha concluido. Ya no hay pretextos. Ha llegado el tiempo de recibir y de exigir resultados porque Michoacán merece una revolución institucional, Michoacán merece una revolución social”, sentenció desde la tribuna el también presidente del PRI en Michoacán.
Seguridad, la deuda más urgente
Valencia advirtió qeu siete de cada 10 michoacanos se sienten inseguros, lo que convierte a la seguridad en el mayor reto del gobierno. “No podemos ni debemos normalizar la violencia causada por minas terrestres, por dronazos”, dijo, al recordar que hace un año alertó sobre comunidades minadas en Buenavista y Cotija, pero sin respuesta oportuna.
Reclamó la ejecución de alcaldes en el actual sexenio y subrayó que municipios enteros viven bajo el dominio del narcoterrorismo. “Es necesaria la intervención de la Federación. No veo preocupación de la Federación por atender los problemas de Michoacán”, reprochó.
Exigió desmantelar reded transnacionales con presencia de colombianos y venezolanos, invertir en cámaras de videovigilancia que funcionen, sistemas de comunicación y tecnología para detectar minas y neutralizar drones criminales.
Juventud y derechos humanos bajo asedio
El priista denunció que en el último ciclo escolar 120 menores de 18 años fueron asesinados. “Un ciclo escolar completo será aquel en el que ningún estudiante muera asesinado”, afirmó.
También advirtió que 81 de cada 100 michoacanos no se sienten seguros en su propia comunidad ni en su hogar, según la Envipe del INEGI.
En materia de derechos humanos, señaló que “no podemos permitir que sigan contándose por centenares las quejas ciudadanas”, y pidió orden en las dependencias que más violaciones acumulan, además de atención inmediata en justicia, educación y seguridad.
Economía y desarrollo rezagados
Valencia sostuvo que la inflación ha golpeado duramente a las familias y que los hospitales presentan carencias críticas, las escuelas rurales requieren mantenimiento y las carreteras estatales y federales están abandonadas.
“La carretera que conecta Huetamo-San Lucas con Guerrero es una muestra clara de la desatención”, señaló, aunque reconoció que Bedolla ha tenido que atender vías federales abandonadas.
Pidió impulso al empleo juvenil y verdadero apoyo al campo, hoy asediado por el crimen organizado, que impone cobros ilegales a productores.
Entre crítica y sobada institucional
Aunque fustigó con cifras y advertencias, Valencia suavizó el tono al subrayar que el PRI es un partido institucional. “Los priístas somos institucionales y antes que nada cuidamos la institución y lo hemos demostrado”.
Pidió reciprocidad al Ejecutivo y rechazó “la congeladora legislativa que tanto ha afectado a esta legislatura”, y exigió apertura para las propuestas de la oposición.
“No hay quinto malo, gobernador. Espero que este sea un gran año para las y los michoacanos”, expresó, al tiempo que reiteró que el PRI seguirá siendo una oposición analítica, propositiva y vigilante, pero abierta al diálogo.
“La estatura de un gobernante la mide la historia y la historia escucha las voces de la oposición”, remató, en un discurso que combinó reclamos con gestos de complicidad política.




