Nueva licencia no generará inestabilidad en la FGE: Torres Piña
MORELIA, Mich., 11 de junio de 2026.- El analista político Federico Berrueto afirmó que los grupos que fueron fortalecidos durante los gobiernos de Morena se han convertido en un problema para la presidenta Claudia Sheinbaum, situación que quedó evidenciada este jueves con el arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, en medio de protestas y bloqueos en la Ciudad de México.
En entrevista con Quadratín Michoacán, Berrueto sostuvo que la administración federal enfrenta las consecuencias de haber permitido el crecimiento de organizaciones como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuyos bloqueos y movilizaciones han complicado la logística y el ambiente festivo en torno a la inauguración del torneo.
“El gobierno fue rehén de sus propias criaturas y de sus propios errores”, señaló el analista, al considerar que tanto el expresidente Andrés Manuel López Obrador como la hoy presidenta Claudia Sheinbaum contribuyeron a fortalecer a grupos que ahora ejercen presión sobre el propio régimen.
Indicó que, además de las protestas magisteriales, el país llega al Mundial con múltiples conflictos sociales sin resolver, entre ellos la inseguridad, las desapariciones y las demandas de diversos sectores afectados por la violencia, problemas que, dijo, proyectan una imagen negativa de México ante la comunidad internacional.
Para Berrueto, el problema de fondo no son las manifestaciones en sí, sino las causas que las originan. Consideró que la administración federal mantiene pendientes importantes en materia de seguridad y gobernabilidad que afloran ahora debido a la atención global que concentra el evento deportivo.
Respecto a los recientes comicios en Coahuila, el analista consideró que los resultados representan una advertencia para Morena rumbo a las elecciones de 2027.
Explicó que, pese a que existen más de 750 mil beneficiarios de programas sociales en la entidad, el partido oficialista obtuvo apenas alrededor de 270 mil votos, lo que demuestra que las transferencias gubernamentales ya no garantizan respaldo electoral. “Los programas sociales perdieron potencial para llevar a la gente a las urnas”, afirmó.
Berrueto atribuyó este fenómeno al creciente descontento ciudadano derivado de la inseguridad, las extorsiones, las desapariciones y el deterioro de las condiciones económicas.
A su juicio, la población comienza a valorar más aspectos relacionados con la seguridad, los servicios públicos y la estabilidad económica que los beneficios de los programas asistenciales.
El analista sostuvo que el caso de Coahuila evidencia un voto de castigo hacia Morena y refleja una tendencia de desgaste político que también podría observarse en otras entidades del país, incluido Michoacán.
Asimismo, advirtió que la inflación, la falta de crecimiento económico, las deficiencias en el sistema de salud y los problemas de financiamiento para estados y municipios podrían profundizar el malestar social rumbo a los próximos procesos electorales.
Finalmente, señaló que la principal demanda ciudadana sigue siendo el combate a la impunidad, y puso como ejemplo los casos de Coahuila y Yucatán, estados que, desde su perspectiva, han logrado mejores resultados en materia de seguridad al fortalecer la aplicación de la ley.




