Mueven mujeres y juventudes a MC en Michoacán: Víctor Manríquez
MORELIA, Mich., 3 de mayo de 2026.- De 17 iniciativas ciudadanas impulsadas por el Consejo Económico y Social de Michoacán, apenas tres han sido aprobadas por el Congreso local, pese a que muchas cuentan con respaldo técnico y consenso preliminar entre diputados, lo que evidencia un rezago legislativo en temas vinculados directamente con necesidades sociales.
En entrevista con Quadratín, el presidente del Cesmich, Eduardo Orihuela Estéfan, reconoció que, aunque varias propuestas han recibido un gran beneplácito en comisiones, la mayoría permanece sin dictaminar. “Hemos presentado muchas que tienen por parte de las comisiones o de varios diputados um gran beneplácito, solo tres han sido aprobadas”, señaló.
Las iniciativas han sido presentadas en un periodo de dos años y medio y abarcan cinco grandes ejes: inclusión de grupos vulnerables, educación y cultura cívica, salud pública, justicia y derechos humanos, así como desarrollo económico y modernización. Entre los temas destacan autismo, discapacidad, trabajadoras del hogar, violencia escolar, transfeminicidio, turismo y economía digital.
De acuerdo con la ficha técnica del Cesmich, este organismo funge como una ventanilla institucional que articula propuestas ciudadanas con aval técnico jurídico, lo que permite filtrar su viabilidad antes de ser turnadas al Congreso. Incluso, es la instancia que más iniciativas ciudadanas ha presentado en la historia del estado.
Sin embargo, el avance legislativo no corresponde al volumen ni a la relevancia de las propuestas. Orihuela Estéfan atribuyó este desfase a factores políticos y de agenda. “En muchos casos son temas que algunos diputados desconocen o que no son parte de las agendas políticas en las cuales están ellos”, afirmó.
El dirigente también subrayó que las iniciativas ciudadanas suelen estar lejos de la vida político partidista y más cerca de las necesidades de la ciudadanía, lo que, paradójicamente, limita su impulso dentro del Congreso.
Entre las tres iniciativas aprobadas se encuentran reformas relacionadas con la atención a la violencia, incluido acoso escolar y laboral, el derecho a un medio ambiente sano y modificaciones en materia educativa y ambiental. Otras, como la ley de atención al autismo, permanecen en proceso de dictaminación, aunque podrían avanzar en el corto plazo.
El Cesmich ha impulsado además un modelo de construcción legislativa desde la sociedad civil, mediante talleres en colaboración con el Colegio de Abogados, lo que ha permitido profesionalizar la elaboración de iniciativas y ampliar la participación ciudadana en el diseño normativo.
No obstante, el propio Orihuela advirtió que los mecanismos de participación siguen siendo restrictivos. Señaló que las cuotas y requisitos actuales vuelven prácticamente inviables instrumentos como iniciativas ciudadanas, referéndum o revocación de mandato, por lo que planteó la necesidad de hacerlos más accesibles y apoyarse en herramientas digitales para ampliar su alcance.
“Necesitamos hacer más accesible todos estos instrumentos de participación ciudadana”, sostuvo, al tiempo que llamó a reconstruir e vínculo entre sociedad y poder público en un contexto de desgaste institucional.
En la práctica, el flujo de iniciativas ciudadanas en el Congreso de Michoacán se concentra en dos vías: la institucional, encabezada por el Cesmich, y los mecanismos de consulta legislativa. Sin embargo, el primero ha demostrado mayor eficacia para canalizar propuestas, lo que contrasta con su bajo nivel de resolución en el pleno.
El contraste entre producción y aprobación abre un frente político: la capacidad real del Congreso para procesar demandas ciudadanas frente a agendas partidistas que, según el propio organismo, terminan por frenar iniciativas con respaldo social.




