“Tenemos muchas coincidencias con Morena…”, desliza Octavio Ocampo
MORELIA, Mich., 25 de marzo de 2026.- En el Congreso de Michoacán se exhibió en rueda de prensa un choque político entre Morena y liderazgos del Partido del Trabajo (PT), en torno al Plan B electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con posturas encontradas sobre su impacto presupuestal y laboral.
Desde el PT, el presidente de la Mesa Directiva, Baltazar Gaona García, reiteró que no está en contra del Plan B, pero reiteró la advertencia, al señalar que la reforma implicará un recorte de más de 450 millones de pesos al Congreso de Michoacán, por lo que además de anular salario y prerrogativas de diputados se requeriría un recorte de al menos 400 trabajadores.
Desde Morena, la coordinadora parlamentaria, Fabiola Alanís Sámano, fijó una postura general de respaldo a la reforma. Por su parte, Juan Pablo Celis, diputado presidente del Comité de Administración y Control, aseguró que no se trastocarán los derechos de los trabajadores.
En su argumentación Baltazar Gaona García, advirtió que la propuesta implicaría un recorte de hasta 451 millones de pesos al presupuesto del Congreso local, lo que dijo obligaría a una reestructura profunda con posibles despidos.
El Legislador del PT subrayó que el margen de ajuste es limitado, debido a que la nómina concentra el mayor gasto. "Yo ya no veo a dónde más recortarle más que en el tema del personal".
Ante cuestionamientos sobre si su planteamiento era alarmista, insistió en que se trata de un escenario real. "No es un tema fatalista, es un tema real, es un tema serio".
Frente a este diagnóstico, Celis Silva rechazó que el Plan B deba traducirse en despidos y llamó a evitar interpretaciones alarmistas.
"Hago un llamado a la serenidad, es momento de trabajar, no es momento de alarmar por alarmar", sostuvo.
Celis aseguró que la ruta será revisar el gasto bajo criterios de prioridad, sin afectar derechos laborales.
"Rojo es lo que no se toca, no se puede tocar, que no se puede tocar, los derechos de los trabajadores".
Sostuvo que el Congreso puede ajustarse sin comprometer su funcionamiento ni recurrir a recortes de personal.
"Austeridad no significa ineficiencia, al contrario, es el llamado para hacer cada vez más eficientes".
Incluso planteó eliminar gastos no esenciales antes de tocar la estructura laboral.
"Así toque quitar los gaspachos, toque quitar un montón de cosas que no van, pues cada diputado que se compre sus gaspachos".
Es evidente la omisión de los morenistas a dejar claro si sí o no habrá despidos; hasta la fecha solamente han generalizado la afirmación de que se respetarán los derechos laborales, sin especificaciones ni respuestas técnicas a las advertencias de Balta Gaona.
El contraste de posturas ocurre en medio de la discusión del Plan B, que propone, entre otros puntos, limitar el gasto de los congresos locales al 0.7 por ciento del presupuesto estatal
Desde el PT, además del impacto financiero, se cuestionó el fondo político de la reforma, particularmente la revocación de mandato y su posible coincidencia con procesos electorales.
Pareciera que esas luchas han quedado olvidadas porque hoy con esta propuesta lo que se busca es que sí haya injerencia de un presidente en las elecciones, señaló Gaona.




