Reformas en seguridad combaten extorsión, trata y clonación de autos
MORELIA, Mich., 20 de mayo de 2026.- El Congreso de Michoacán terminó convertido este miércoles en un campo de batalla verbal entre Morena, PAN y PRI, luego de que el posicionamiento de la diputada panista Teresita Herrera Maldonado en defensa de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, detonara acusaciones de traición a la patria, señalamientos de intervencionismo extranjero y reproches por la creciente violencia que vive el país.
Lo que comenzó como un posicionamiento político sobre los hechos ocurridos el pasado 18 de abril en Chihuahua derivó rápidamente en un intercambio de culpas entre oficialismo y oposición, donde cada bancada aprovechó la tribuna para exhibir al adversario político.
La diputada del PAN acusó a Morena y al gobierno federal de utilizar políticamente el caso Chihuahua para golpear a una administración panista, y defendió que el gobierno de Maru Campos actuó “para combatir al crimen organizado, no para protegerlo”.
Pero la respuesta desde el bloque oficialista fue inmediata. La diputada de la 4T Belinda Hurtado Marín acusó a la gobernadora de Chihuahua de actuar al margen de la Constitución por permitir, afirmó, intervención extranjera sin autorización del Senado.
“Ustedes son los que no están respetando las leyes, ustedes son los que no están respetando la Constitución”, lanzó desde tribuna.
La petista también acusó al PAN de movilizar funcionarios y bloquear carreteras para impedir el paso de simpatizantes de Morena a las movilizaciones realizadas en Chihuahua, mientras defendió que quienes acudieron a respaldar a la Cuarta Transformación lo hicieron “de forma libre y organizada”.
Belinda Hurtado también aprovechó el debate para arremeter contra la visita a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, invitada por sectores de oposición.
“Les debería dar vergüenza”, dijo desde tribuna, al reprochar que la política española afirmara que México “empezó a existir” con la llegada de Cristóbal Colón.
De todo repartió la bancada oficial, acusó directamente a la oposición de abrir la puerta al intervencionismo extranjero y sostuvo que lo ocurrido en Chihuahua encuadra en traición a la patria.
En medio del choque, la coordinadora parlamentaria de Morena, Fabiola Alanís Sámano, acusó al PAN de ir en menoscabo de la soberanía nacional y aseguró que aunuque no quiera reconocerlo "a la Cuarta Transformación ya nadie la para".
Mientras Morena y PAN se enfrascaban en acusaciones de soberanía, traición y polarización, el dirigente estatal del PRI y diputado local Guillermo Valencia Reyes terminó rompiendo el guion de la confrontación para reprochar que el Congreso siga atrapado en pleitos políticos mientras la violencia se agrava en Michoacán.
Desde tribuna, Memo Valencia reveló que momentos antes de la sesión elementos de la Guardia Nacional en Cotija fueron atacados con drones explosivos y aseguró que la verdadera amenaza a la soberanía nacional no está en los discursos políticos, sino en el avance del crimen organizado y la presencia de mercenarios extranjeros.
“Los que están amenazando la soberanía nacional son esos delincuentes colombianos”, lanzó. El priísta reprochó además que mientras el Congreso se polariza, continúan homicidios, desplazamientos forzados y ataques armados en distintas regiones del estado.
“El problema no está en el PRI, en el PAN ni en Morena; el problema son los pinches delincuentes”, remató.
La sesión cerró sin acuerdos, pero con un Congreso convertido nuevamente en tribuna de confrontación nacional, donde Morena defendió el discurso de soberanía, el PAN intentó desmarcar a Chihuahua de las acusaciones federales y el PRI aprovechó para exhibir el deterioro de la seguridad en Michoacán.




