Reconoce Gil Morelos a recolectores de residuos por 27 años de servicio
MORELIA, Mich., 9 de julio de 2026.- Más allá de dónde caiga la pelota, al Gobernador no le quita el sueño el tema de la candidatura en Morena, esa que le sucederá en el 2027.
"Duermo muy bien, procuro descansar para estar al 100 por ciento", dijo.
Ese negro presagio del revanchismo moronista, del ajuste de cuentas políticas en el próximo sexenio, que un día sí, y al otro también, que se alentaba en los corrillos políticos, parece disipado en el rostro del mandatario.
Ramírez Bedolla aplaude el arranque de la carrera sucesoria en su partido.
"¡Ya van!", ataja a la pregunta.
La entrevista se da la panorámica de la construcción de la primera estación del Teleférico, la del Estadio Morelos.
La premura de los tiempos hace que se salte de un tema a otro: obra, Sheinbaum, seguridad, Plan Michoacán... de todo un poco.
Pero la agenda obliga a la garita del proceso interno, ese que se lleva a cabo entre la desconfianza, el ataque, velado y no velado; entre los lamentos, la victimización, el nerviosismo y los amagos anticipados de triunfalismo.
El primer morenista no duda, empero, que será un proceso exitoso.
Se desmarca de cualquier responsabilidad: "el Comité Ejecutivo Nacional va a definir, va a levantar la encuesta, va a designar al coordinador, luego al candidato o candidata. Hay mujeres y hombre muy valiosos compitiendo. Y bueno... será el Comité Nacional".
Ramírez Bedolla garantizó que no habrá intervención, sino un libre desarrollo del proceso.
"¡No traigo candidato ni candidata!", insiste.
"Voy ser respetuoso del proceso: tanto de Morena interno, como del constitucional democrático", aseguró.
Se autoproclama plural y democrático.
Y garantizó que transitara con quien gane.




