Alista PT Michoacán competir en solitario en candidaturas en 2027
MORELIA, Mich., 26 de marzo de 2026.- En medio de la presión por el eventual recorte de hasta 451 millones de pesos al Congreso de Michoacán derivado del Plan B electoral, Morena abrió la puerta a ajustar la estructura de asesores legislativos, aunque sin tocar al personal de base ni sindicalizado.
En entrevista, la diputada Nalleli Pedraza, integrante del Comité de Administración y Control, señaló que ya se analizan medidas para reducir el gasto desde la actual legislatura, con reuniones periódicas para definir los alcances.
“Sí tenemos una mesa de trabajo permanente, nos estamos reuniendo dos veces por semana”.
En ese contexto, reconoció que uno de los rubros susceptibles de ajuste son los equipos de apoyo directo a los legisladores, particularmente los asesores.
“Dos, tres asesores por diputado, más nuestros técnicos”. Aunque aclaró que el personal técnico no sería considerado para recortes, sí admitió que en el caso de asesores podría haber ajustes.
“Pues si es necesario uno con uno y si no, pero te digo, es muy difícil que podamos tocar nosotros a los trabajadores”.
El planteamiento se da bajo una lógica de priorizar la permanencia del personal con mayor estabilidad laboral, especialmente el sindicalizado.
“Los de base, que son los que definitivamente no podemos tocar, ningún trabajador susceptible de ser despedido”.
La legisladora insistió en que la ruta no contempla despidos masivos, sino una revisión de gastos asociados a la operación legislativa, incluyendo servicios y apoyos a diputados.
“Pues el servicio a diputados, ver que no tengamos vehículos que no sirvan y se estén gastando, checar lo de rentas”.
Incluso, se puso sobre la mesa la eliminación de gastos considerados prescindibles.
“Fíjate que luego en atención a pleno sí lleva una cantidad importante y es mejor definitivamente quitarlo”.
Pese a ello, Pedraza reconoció que los ajustes en asesores difícilmente compensarían el tamaño del recorte proyectado, por lo que la estrategia será gradual.
La diputada subrayó que el objetivo es comenzar con reducciones parciales y no trasladar toda la carga a la siguiente legislatura.
“Sería muy irresponsable dejarle todo el peso a la legislatura que viene y nosotros simplemente quedarnos sin hacer nada”.
En paralelo, planteó revisar beneficios adicionales dentro de la estructura legislativa, como los montos extra en coordinaciones.
“Yo hice una propuesta, por ejemplo, que en las coordinaciones no hubiera como un monto extra. Yo sí soy de la idea de que no debería de haber, pues que me dejen coordinar a mí y yo no cobro nada”.
No obstante, advirtió que cualquier ajuste requerirá el aval del pleno. “Se ocupa la aprobación de todos los diputados, el comité nada más no toma decisiones”.
El eventual recorte a asesores se perfila así como uno de los primeros puntos concretos en la ruta de austeridad del Congreso, en un contexto donde Morena busca evitar afectar la base laboral, pero sin claridad aún sobre cómo cerrar el desfase frente al impacto presupuestal previsto.




