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MORELIA, Mich., 18 de mayo de 2025.- El presidente de la Fundación Ciudadana para el Desarrollo Integral de Michoacán (Fucidim), Roberto Ramírez Delgado, advirtió que, si el 1 de junio se registra un alto nivel de abstencionismo en la elección judicial, se debería reconsiderar la validez del proceso, pues se comprometería la legitimidad del Poder Judicial.
Entrevistado este domingo, Ramírez Delgado señaló, a pregunta expresa, que el procedimiento elegido para designar jueces y magistrados resulta confuso y distante para la ciudadanía. “Desde mi punto de vista, la población no tiene la menor idea de cuál es el rol que desempeña un juez, un magistrado, un ministro y los demás cargos”, afirmó.
El líder ciudadano consideró que el modelo de elección fue apresurado y mal comunicado. “Sin duda que había que hacer ajustes, sí. Sin duda. Pero la forma no me parece que sea muy exitosa”, cuestionó.
Ante la posibilidad de una participación mínima, Ramírez Delgado planteó la necesidad de una revisión legal de los resultados. “Si existiera un abstencionismo muy, muy relevante, sí es factible que eso propicie que no se valide la elección”, sostuvo.
Asintió a que Fucidim no descarta encabezar una petición formal ante autoridades electorales o legislativas para que, en caso de que los niveles de abstención demasiado bajos, se reconsidere la validez de la jornada.
Yo pienso que sí tendría que haber algo que pudiésemos contribuir o encabezar en base a los resultados que se vayan a dar”, declaró.
El representante de Fucidim también cuestionó la inclusión de candidatos con antecedentes cuestionables. “El mismo presidente del Congreso federal reconoció que sí había personajes indeseables en la votación. El hecho mismo de que estén elegibles vuelve a ser otra falla radical”, lamentó.
A diferencia de otros procesos electorales, Ramírez Delgado dijo no sentirse con ánimo de promover el voto ciudadano. “La verdad, no. Ahora casi quisiera uno promover que no vayan a votar, la verdad”, expresó.
En su diagnóstico, no sólo se trata de falta de información, sino de un proceso que ya está “encima” y que, a su juicio, “se va a dar a como dé lugar”, sin garantizar que el resultado cuente con el respaldo social necesario.




