No dejemos herencia legislativa para este tercer año: Octavio Ocampo
MORELIA, Mich., 9 de marzo de 2026.- A pesar de los avances legales en materia de paridad y derechos políticos, aún persisten prácticas, estereotipos y formas de violencia que buscan limitar o desacreditar la participación de las mujeres en la vida pública, advirtió el magistrado del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán, Eric López Villaseñor.
Durante la mesa de diálogo Las mujeres y el fortalecimiento de la democracia, el Magistrado sostuvo que el liderazgo femenino ha sido determinante para la construcción de instituciones democráticas y la ampliación de derechos, pero subrayó que ese liderazgo no surgió por concesión de los sistemas políticos. “La paridad no fue un regalo, fue una conquista”, afirmó.
Al discurrir en torno a la concepción de liderazgo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo, López Villaseñor señaló que la presencia de las mujeres en la vida pública es resultado de luchas sociales que durante décadas exigieron igualdad, justicia y participación política.
“Un liderazgo que no surgió de la concesión, sino de la lucha, no nació en los espacios formales del poder, sino en las calles y en las comunidades, en los movimientos sociales y populares que exigieron igualdad, justicia y participación política efectiva”, expresó.
López Villaseñor recordó que muchas de las conquistas sociales y laborales surgieron de movilizaciones encabezadas por mujeres que demandaron mejores condiciones de vida y trabajo.
“Hablar de liderazgo de las mujeres es hablar de una trayectoria marcada por la resistencia, es recordar a quienes marcharon por mejores condiciones de trabajo, por un salario justo, por una jornada máxima laboral, por días de descanso, vacaciones y por el simple derecho a amamantar a sus hijos”, señaló.
Añadió que esos movimientos también impulsaron la lucha por el derecho al voto y por el acceso de las mujeres a cargos públicos.
“Es recordar a quienes lucharon por el derecho al voto y a elegir a los gobernantes, por quienes enfrentaron estructuras patriarcales para ocupar cargos públicos”, dijo.
El Magistrado explicó que esas movilizaciones sociales sentaron las bases para reformas legales posteriores, como la paridad en candidaturas y la tipificación de la violencia política contra las mujeres en razón de género.
“La tipificación de la violencia política contra las mujeres en razón de género no fue espontánea, fue resultado de décadas de organización, de testimonios valientes y de la exigencia colectiva de que la democracia debía ser también un espacio de igualdad”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que la consolidación de esos derechos aún enfrenta resistencias en la vida pública. “Persisten prácticas que buscan excluir, desacreditar o intimidar a las mujeres que participan en la vida pública”, señaló.
En ese contexto, sostuvo que los tribunales electorales tienen una responsabilidad clave para garantizar los derechos políticos de las mujeres y corregir desigualdades cuando se presentan.
“Los tribunales no solo resuelven controversias, protegen derechos, corrigen desigualdades y envían mensajes claros a la sociedad”, expresó.
Añadió que cada resolución que sanciona la violencia política de género o fortalece la paridad contribuye a transformar la cultura democrática.
“Cada sentencia que sanciona la violencia política de género, cada criterio que fortalece la paridad, cada resolución que garantiza el acceso efectivo a cargos públicos contribuye a transformar la cultura democrática”, dijo.
López Villaseñor sostuvo que el liderazgo femenino se expresa en distintos ámbitos de la vida pública y social. “Hoy vemos liderazgos femeninos que transforman la manera de ejercer el poder”, afirmó.
Agregó que ese liderazgo también se manifiesta en la vida cotidiana, en mujeres que sostienen a sus familias y participan activamente en sus comunidades. “El liderazgo tiene muchas maneras de ejercerse, en la academia, en la escuela, pero en el día a día muchas mujeres sin profesión también son líderes”, expresó.
Finalmente, sostuvo que la presencia de mujeres en los espacios de decisión fortalece la representación democrática y amplía las perspectivas desde las que se diseñan políticas públicas. “Cuando las mujeres lideran, la democracia se vuelve más representativa, más ética y más humana”, concluyó.




