Rechaza Morena Michoacán que reforma de derechos de autor sea antimemes
MORELIA, Mich., 20 de abril de 2026.- El magistrado del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (Teemich), Eric López Villaseñor, reconoció que la justicia electoral continúa distante de la ciudadanía, al señalar que incluso dentro de su propio entorno persiste el desconocimiento sobre las funciones de estos órganos, en un contexto marcado por desinformación, baja participación y deterioro del debate público.

Durante la conferencia Derechos político elecotorales, dirigida a estudiantes de Derecho de la Universidad Vasco de Quiroga (UVAQ), el magistrado planteó que uno de los principales retos institucionales es “ciudadanizar” la justicia electoral, es decir, romper la lógica en la que los temas electorales se perciben como exclusivos de partidos políticos.
En el acto estuvo presente Luis Manuel Torres Delgado, director de la Escuela de Derecho de la UVAQ, así como otros magistrados del Teemich, estudiantes y académicos de la comunidad universitaria.
“Ni en mi familia sabían qué hace el Tribunal Electoral”, afirmó, al evidenciar la desconexión entre estas instituciones y la población. Añadió que durante mucho tiempo los asuntos político electorales fueron percibidos como exclusivos de actores políticos, cuando en realidad corresponden a derechos ciudadanos.
Desde un enfoque histórico y constitucional, López Villaseñor explicó que los derechos político electorales no pueden entenderse sin tres conceptos base: soberanía, democracia y ciudadanía. Recordó que la idea de soberanía popular en México se remonta a los Sentimientos de la Nación de 1813 y a la Constitución de Apatzingán de 1814.
“Desde los sentimientos de la Nación, soberanía reside esencial originalmente en el pueblo”, sostuvo, al subrayar que es el pueblo quien tiene la facultad de definir su forma de gobierno, dictar leyes y ejercer el poder público.
El magistrado trazó una línea evolutiva del sistema político mexicano, desde la adopción de la forma republicana, representativa y federal en 1824, hasta la incorporación del concepto de ciudadanía em la Constitución de 1857, donde surgen formalmente los derechos de votar, ser votado y asociarse políticamente.
Explicó que estos derechos han sido progresivos y no estáticos, al recordar que durante décadas las mujeres estuvieron excluidas de la ciudadanía y que fue hasta mediados del siglo 20 cuando se reconoció su participación política plena. “Antes de los 50 la calidad de ciudadano era para los hombres, las mujeres no tenían calidad de ciudadanas”, dijo.
En la actualidad, señaló, los derechos político electorales se han ampliado e incluyen no sólo el voto, sino la posibilidad de contender mediante candidaturas independientes, participar en consultas populares y en procesos de revocación de mandato, además de integrar órganos electorales.
Sin embargo, advirtió que también se han establecido nuevas restricciones para acceder a cargos públicos, como en casos de sentencias por delitos graves o para quienes se encuentren inscritos como deudores alimentarios morosos.
El magistrado enfatizó que hoy los procesos electorales son el eje de todo el sistema político, ya que de ellos derivan los tres poderes del Estado. “Hoy son los tres poderes los que derivan de un proceso electoral”, afirmó, al destacar la relevancia de la participación ciudadana.
En ese sentido, lanzó una advertencia sobre la abstención: “Si no participo, y si no digo, y si no opino, otro lo va a hacer”, al señalar que la falta de involucramiento ciudadano deja decisiones fundamentales en manos de terceros.
Uno de los apartados más críticos de la ponencia fue el análisis del entorno actual, donde identificó como principales riesgos la desinformación, la violencia política y la degradación del debate público, especialmente en redes sociales.
“La política sirve para tender puentes… no para destruirnos entre nosotros”, afirmó. Y añadió: “La política cuando se usa para destruir ya no es política, será otra cosa”.
Alertó que el problema contemporáneo ya no es la falta de información, sino su exceso y manipulación. “Hoy el problema ya no es la falta de información, es el exceso y mucha información, no es verídica”, dijo, al referirse al impacto de la infodemia.
“La inteligencia artificial nos ayuda mucho, a lo bueno y a lo malo… la información es necesaria, pero no la desinformación, ni la mentira, ni el chantaje en medios”, agregó.
En materia de violencia política, particularmente contra las mujeres, sostuvo que el enfoque debe centrarse en la prevención mediante educación y valores, aunqeu precisó que el Tribunal también sanciona estas conductas. “Sí sancionamos, pero además al infractor… le obligamos a que vaya a cursos, a talleres, para que no lo vuelva a hacer”, explicó.
También abordó el tema de la autodeterminación de comunidades indígenas, al señalar que este derecho, reconocido en el artículo 2 constitucional, permite que comunidades como Cherán se rijan por sus propios sistemas normativos. “Hoy decimos que no hay ninguna imposibilidad”, afirmó.
Al responder a cuestionamientos del alumnado, López Villaseñor sostuvo que el fortalecimiento democrático no depende únicamente de las instituciones, sino de la sociedad. “No es una tarea de los órganos electorales, es una tarea de la sociedad”, indicó.
Finalmente, planteó que la solución a la crisis de participación y desconfianza no está en la imposición legal, sino en la formación ciudadana. “Que no nazca de que es obligatorio que vayas a votar, que nazca de que yo interprete la necesidad de mi participación”, expresó.
La ponencia dejó como eje central la necesidad de reconstruir la relación entre ciudadanía e instituciones electorales, en un escenario donde los derechos político electorales, aunque ampliados en lo legal, enfrentan desafíos crecientes en su ejercicio real.




