Morena violenta ley electoral ante omisión del INE: Federico Berrueto
MORELIA, Mich., 29 de octubre de 2025.- Luego de que legisladores de distintas bancadas arremetieron contra la presidenta del Congreso del Estado, Giulianna Bugarini Torres, por la celebración de una fiesta oficial en Apatzingán la noche del 21 de octubre, mientras la familia del líder limonero Bernardo Bravo velaba su cuerpo, la presidenta de la Mesa Directiva admitió que sí se llevó a cabo la fiesta.
En entrevista, Bugarini admitió que sí se llevó a cabo la cena, y justificó la fiesta. “Es un tema que se hace año con año; más allá de la fiesta, se genera una cena para todas y para todos. Eso es lo que tengo conocimiento”, dijo.
La morenista sostuvo que el gasto “está presupuestado” como parte de la sesión solemne, pero evadió responder cuánto costó la celebración y si se sirvió alcohol. “No estuve en ese momento ahí, no puedo hablar de algo en lo que no participé, pero tengo entendido que está transparentado”, declaró.
Al ser cuestionada sobre las denuncias por autoritarismo y censura, Bugarini aseguró que en el Congreso “no se coarta la libertad de expresión” y llamó a “elevar el nivel del debate”.
Sin embargo, su admisión de que la fiesta fue cubierta con dinero público, justo la noche en que Apatzingán despedía a Bernardo Bravo, profundizó el malestar político y social dentro del Legislativo.
Sandra Olimpia Garibay (Morena), Vanessa Caratachea (PAN), Itzé Camacho (PRD) y Belinda Hurtado (PT) repudiaron el hecho desde el Pleno, dejaron claro que no asistieron al convivio y exigieron a la presidenta del Congreso y a la titular de la Jucopo, Fabiola Alanís Sámano, aclarar el uso de recursos públicos destinados a la celebración.
Las diputadas coincidieron en que la fiesta, realizada mientras el pueblo vivía una jornada de luto por el asesinato de Bravo, líder de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, fue un acto de insensibilidad política. También denunciaron que se intentó desprestigiarlas al difundir imágenes falsas en redes sociales para hacer creer que habían participado.