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MORELIA, Mich., 12 de diciembre de 2025.- El recorte presupuestal aplicado a la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario (Sedrua) para 2026 detonó una reacción crítica desde el sector campesino, que acusa abandono institucional al campo michoacano.
Francisco Aguíñiga Ramírez, líder productor originario de La Tepuza, municipio de Numarán, advirtió que la disminución de recursos confirma la falta de prioridad real al sector agropecuario por parte del gobierno estatal y del Congreso.
Para 2025, a la Sedrua se le autorizaron 676 millones 27 mil 371 pesos; mientras que para 2026 el monto aprobado es de 662 millones 634 mil 834 pesos.
La diferencia representa un recorte de 13 millones 392 mil 537 pesos, equivalente a casi 2 por ciento menos de recursos públicos para una dependencia considerada estratégica para el desarrollo rural del estado.
En entrevista con Quadratín, Aguíñiga Ramírez señaló que el ajuste presupuestal contradice las necesidades reales del campo, en un contexto marcado por bajos precios de garantía, falta de apoyos directos y ausencia de programas efectivos para la producción agrícola.
Trae un recorte de más de 13 millones de pesos en la Sedrua, que es un área estratégica. Nosotros pedimos que se duplicara el presupuesto, no que se recortara”, expresó.
El productor recordó que, como colectivo campesino, entregaron un documento a legisladores de todas las fracciones parlamentarias solicitando un incremento sustancial al presupuesto rural, sin que su planteamiento fuera atendido.
Criticó que, pese a que Morena cuenta con mayoría legislativa, ninguna bancada se opusiera públicamente al ajuste ni fijara posicionamiento en defensa del campo.
Nosotros no somos de partidos políticos, pero estamos en contra de cómo se manejó esto. Todas las bancadas votaron a favor y nadie dijo nada. El campo no se defendió”, afirmó.
Desde su experiencia productiva, Aguíñiga Ramírez cuestionó los argumentos de que el recorte no afecta al sector porque se “compensa por otros lados”.
Señaló que los productores siguen sin respuesta a demandas clave, como el pago de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz y 6 mil pesos para el sorgo, en plena temporada de cosecha, lo que obliga a muchos campesinos a vender sin precio definido.
El productor fue más allá al señalar que la Sedrua ha perdido capacidad real de incidencia y que no existen programas efectivos que lleguen al campo.
A su juicio, la dependencia opera más como un instrumento político que como una instancia de apoyo productivo, mientras los recursos se orientan a esquemas asistenciales con fines electorales.
La Sedrua tiene entre sus principales facultades diseñar y ejecutar políticas públicas para el desarrollo rural, impulsar la productividad agropecuaria, apoyar a pequeños y medianos productores, fortalecer la soberanía alimentaria y promover el aprovechamiento sustentable de los recursos del campo. Para el sector campesino, el recorte presupuestal debilita aún más esas funciones en un contexto de crisis productiva.
Finalmente, Aguíñiga Ramírez adelantó que productores de distintos municipios se mantienen en organización y que impulsarán exhortos al gobierno federal y estatal para exigir el cumplimiento de precios de garantía, así como la conformación de una organización campesina independiente de partidos políticos para defender al campo michoacano.




