MORELIA Mich., 4 de noviembre de 2020.- El Partido Revolucionario Institucional entró en una nueva fase de crisis, luego de que el grupo del ex gobernador, Jesús Reyna García anunciara su renunciar al tricolor por considerar que prevalecen las prácticas antidemocrática, la imposición y simulación.

“Desde el proceso electoral de 2015 fuimos públicamente vilipendiados y relegados por dirigencias y candidatos y, desde noviembre de 2019 ha transcurrido más de un año en el que no se advirtió apertura, por parte de la dirigencia nacional, por lo que hoy decidimos no participar más con el PRI”, argumentaron.

A nombre de la planilla roja, representada por el también ex dirigente priísta, los reynistas anunciaron que a partir de ahora “concentraremos nuestra actividad y nuestras decisiones políticas en una organización de trabajo social-político que estamos denominado Crisol Michoacano.

Desde ahí buscaremos el apoyo y acompañaremos a todo aquel que decida participar en busca de espacios político-electorales para servir a los michoacanos”.

A través de una declaración, los representantes de Jesús Reyna aseguraron que van a apostar por ciudadanos que, sin ser de una rancia clase política, tengan vocación de servicio y vergüenza de ser repudiados por su electorado cuando desvíen su camino al no cumplirles.

“El año entrante habrá elecciones de suma importancia para México y Michoacán que precisan de los partidos organización, consenso, preparación, pero fundamentalmente de participación y decisión de las bases partidistas. Desde nuestra perspectiva el PRI adolece de todo ello”, se lee en la declaratoria.

La realidad en Michoacán es diferente a cualquier otra entidad federativa, alertaron

“Aquí, las condiciones para el PRI son complejas, dado que existe alta competitividad entre las fuerzas políticas; pese a ello, el Comité Ejecutivo Nacional le apuesta a la división; optó por delegar el trabajo político electoral al mismo grupo que en el 2015 y 2018 sumergió al PRI en una posición electoral complicada”.

A ciencia cierta, no se sabe de qué tamaño sea la fractura en el Revolucionario Institucional, pero es reconocido que la estructura del exdiputado local era la más operativa y con mayor presencia en el territorio estatal.