MORELIA, Mich., 12 de marzo de 2021.- Para las mujeres sigue existiendo una barrera entre los derechos que enmarcan las leyes y el ejercicio de esos, pero cuando hablamos de las mujeres indígenas, la brecha es aún mayor derivado de la violencia, discriminación y exclusión que aún persiste, señalo Araceli Saucedo Reyes.

De acuerdo con un comunicado, Araceli Saucedo señala que cuando de ejercer sus derechos económicos, a la salud, a la educación, políticos, y una vida libre de violencia las mujeres indígenas se trata, se ven más limitadas en la práctica y más con la restricción que estamos viviendo a causada del confinamiento o la limitada movilidad, todos en general hemos tenido que enfrentar una batalla muy dura; sin embargo, en las comunidades ha sido aún más complicado, la lejanía, la poca o nula información, el acceso a los servicios públicos, el derecho a la salud, etc., eso las pone en una desventaja más grande.

Las comunidades indígenas siguen viviendo en un ambiente de discriminación desde su forma de organización interna, así como en el acceso a oportunidades de desarrollo, y son las mujeres las que más padecen esta desigualdad debido a los  niveles de violencia que se vive en sus comunidades y sus propios hogares.

Saucedo Reyes, señalo que la desproporción con la que se vive la crisis generada por el COVID-19 en las mujeres en particular, de las mujeres indígenas, nos obliga a repensar en mecanismos de pronto acceso a los servicios básicos, en la necesidad de avanzar con las leyes y políticas públicas integrales y de acuerdo a las necesidades de cada región, ya que cada región es distinta. Lamentablemente las condiciones socioeconómicas de los pueblos indígenas agravan las consecuencias de esta pandemia en su población.

Insisto en que lo más conveniente en este momento para sobrellevar esta crisis las comunidades indígenas, se requiere reestructurar y diseñar las políticas públicas, se deben priorizar los temas desde la federación, en este momento se tiene un gran reto y el enfoque debe ser a estos sectores olvidados y desprotegidos, ya vendrán mejores tiempos, hoy requerimos sensibilidad e inclusión en los programas sociales, así lo indico Araceli Saucedo.

La realidad que hoy se vive en estas regiones es bien conocida, se requiere una reconstrucción que permita realmente que las mujeres indígenas sean respetadas, valoradas y tomadas en cuenta, que la eliminación de la violencia, la erradicación de la pobreza y la incorporación de las mujeres indígenas en la economía, la educación y la salud se vea reflejada en el marco de las prioridades a mitigar.