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Foto: Archivo

Mentadas tomadas con filosofía y tacto político…

Juan Pacheco/Quadratín
 
| 14 de septiembre de 2018 | 9:47
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MORELIA, Mich., 14 de septiembre.- No es que no le duelan las mentadas de madre, tampoco las ofensas.

Pero el Gobernador Silvano, las toma con filosofía, con oficio y tacto político.

No se abruma ni se inmuta ante los sistemáticos ataques de los maestros.

“Ahí van, marchando, diciendo: ¡pinche Silvano ratero, te chingaste el dinero!”, dice a quienes conforman los Comités de Participación Social para la Educación.

El comentario provoca las risas de los asistentes.

Pero dentro de lo jocoso, el perredista esgrime una serie de argumentos.

Basa en errores gubernamentales de antaño el proceso de crisis financiera, formativa y estructural que hoy enfrenta el sector educativo en Michoacán.

Aclara que esto no es un tema de personas, sino de instituciones.

Y en efecto, el ver al pasado no resuelve ni resolverá el futuro de la educación en el estado.
Deja en claro que “no me he chingado nada”.

Por el contrario, indica que solamente durante los tres años de su gobierno, se han tenido que gestionar más 7 mil millones de pesos para sortear el tema del déficit en el sector educativo.

Recuerda que asumió el gobierno con una educación devastada, en rendimiento, infraestructura, desordenada, con los indicadores por los suelos.
“Me dejaron una losa que tengo que cargar y con mucho cuidado”, dice.

Señala que, en 2014, el gobierno pudo vender la nómina a la Federación para que se hiciera cargo del pago de más de 35 mil maestros, “pero no fue así; se durmieron”.

Y a quienes le señalan en la calle, en la marcha, en la protesta, en el mitin, les recuerda que fue la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación quien presionó al gobierno de ese entonces para que Michoacán no firmara el Acuerdo Nacional para la Educación en el 2007.

“Para que se den una idea: en el 94, cuando se firma la descentralización educativa con el gobierno de Ernesto Zedillo, la Federación aportaba el 88 por ciento del gasto educativo, por el 12 por ciento del gobierno estatal”.

Luego remarcó: “en 2007, Michoacán tenía una nómina de 6 mil maestros, pero para 2014, ya había 35 mil. Y el problema es que se contrataron maestros sin que el Estado tuviera fondos para pagarles”.

“La mayoría de la gente piensa o dice: ¡el Gobierno es un culero que no les paga a los maestros! Pero hemos hecho hasta lo imposible por hacer frente al déficit que nos heredaron”.

Luego matiza: “ya desaparecí cuatro secretarías de estado, 13 organismos descentralizados y reduje un 25 por ciento el salarios de funcionarios, como medida para hacer más eficiente el gasto y poder hacer frente a esa crisis”.

Pero los esfuerzos, añade, no son suficientes.

“Tenemos que pagar 10 mil 500 millones de pesos en nómina, cuando el estado solo tiene una recaudación que apenas supera los 4 mil millones de pesos. Es decir, año con año, tenemos que buscar más de 5 mil millones de pesos para poder pagar la nómina de los maestros”.

Y bajo este oscuro panorama, el mandatario solo ve una salida: El Fondo Nacional para la Educación, cuya bolsa de más de 350 mil millones de pesos, podría absorber la nómina del magisterio michoacano.

“¡Con ellos se acabaría el problema!”, expresa Silvano.

Y sí, se acabaría el problema.

Pero quién sabe si también las mentadas de madre.