MORELIA, Mich., 10 de marzo de 2019.- Desde la tribuna del Poder Legislativo la diputada de Morena Mayela del Carmen Salas hace exhortos para eliminar el uso de desechables de plásticos y unicel, pero en su curul, a la vista de todos, los utiliza.

Luego de que el diputado del Partido Verde Ecologista de México, Ernesto Núñez, presentó la iniciativa de Ley para la Prevención y Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos y de Manejo Especial para el Estado de Michoacán, misma que contempla eliminar en un periodo de un año el uso de popotes, bolsas y unicel, la legisladora hizo un exhorto a los tres poderes y a los 113 municipios para que en las oficinas se dejen de utilizar esos productos y cambien a biodegradables.

Como presidenta de la Comisión de Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente, la legisladora por el distrito de Uruapan Norte es la responsable de dictaminar tanto la iniciativa de ley como su propio exhorto que, de acuerdo con declaraciones que ha hecho será en un solo paquete.

Sin embargo, la diputada Salas no muestra congruencia de sus dichos con sus acciones ya que cuando se las sesiones se alargan y no hay receso para la comida el personal de servicios parlamentarios les acerca alimentos a sus curules a los 40 diputados, la mayoría de las veces en los desechables que pretende combatir, sin que haya un llamado de atención al personal que, según un boletín de prensa que emitió quedó instruido para tomar las medidas necesarias.

Tampoco se ha dado una acción de inconformidad o protesta como simplemente no consumir los alimentos que les ofrecen en ese tipo de utensilios de parte de la diputada ni de ningún otro de los integrantes de la 74 Legislatura.

En tribuna explicó que las botellas de plástico y desechables son elaborados a base de petróleo, cuya extracción es fuente de gases invernaderos que el medio ambiente no puede degradar, al igual que el unicel “son altamente contaminantes porque no se reciclan y México ocupa los primeros lugares en el mundo en consumo de agua embotellada y un índice alto en uso de desechables”.

La diputada abundó que una botella de plástico puede tardar hasta mil años en desaparecer, pero no por completo, porque siguen en los mares, tierra y aire, como micro partículas, que son dañinas para la salud de los seres vivos “por lo que debemos ser más responsables con el consumo del agua embotellada y los diversos desechables, ya que aparte de ser oneroso a nuestra economía, son perjudiciales no solo para los humanos, sino que también para la flora y fauna”.

Nuestro país enfrenta grandes problemas de contaminación en el suelo, agua y aire, debido al cumulo de basura, que al no recibir un tratamiento adecuado desde las viviendas dificulta su recolección y manejo de manera óptima “y en las oficinas gubernamentales se consumen diariamente aguas embotelladas y desechables de plástico y unicel, por lo práctico de estos productos, pero poco valoramos los efectos negativos que se tienen al usarlos habitualmente”, destacó la diputada.

Salas calcula que en promedio en las oficinas de gobierno se consumen entre 20 y 150 botellas de agua, al igual que vasos desechables, y un poco menos de platos, cucharas y tenedores; de ahí la importancia de sustituir estos productos por unos más amigables al medio ambiente y disminuir el uso diario al utilizar en las áreas de trabajo productos de vidrio, porcelana o peltre, o preferentemente productos biodegradables y poco contaminantes.