MORELIA, Mich., 17 de junio de 2013.- Para la Comisión de Desarrollo Rural de la LXXII Legislatura de Michoacán, es prioritario dictaminar la Ley de Productos Orgánicos y la Ley de Pesca y Acuacultura Sustentable del Estado, por lo que se intensificarán los trabajos con el objetivo de que la entidad cuente con estas dos normas antes de que concluya el año, afirmó el diputado Erik Juárez Blanquet.

De acuerdo con un comunicado de prensa, el presidente de la comisión afirmó que ambas propuestas de ley son fundamentales para el desarrollo de Michoacán, por lo que dio a conocer que en la siguiente reunión iniciarán con el estudio y análisis de la misma, para dictaminar ambas propuestas.

Erik Juárez explicó que la propuesta de ley de Productos Orgánicos, la cual es fundamental para el estado de Michoacán ya que no existe reglamentación alguna sobre la materia, busca certificar todo lo que se produce bajo el esquema de la agricultura orgánica, pensando en la economía de los productores y el cuidado del medio ambiente.

El diputado local por el distrito de Puruándiro, dio a conocer que el Estado hay más de 120 empresas pequeñas y medianas dedicadas a la producción y distribución de insumos ecológicos a partir de los recursos naturales, como minerales, animales, vegetales, microorganismos y hongos que se extraen de manera ecosustentable.

En ese sentido, Erik Juárez dio a conocer México ocupa el tercer lugar mundial respecto del número de productores dedicados a la producción orgánica con 128 mil 862 participantes.

Por lo anterior, dijo, “Michoacán necesita una regulación y sistema de control equivalentes en materia de producción orgánica, biológica o ecológica, para facilitar las exportaciones de productos orgánicos michoacanos a los mercados de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón”.

La Ley de Productos Orgánicos, dijo el legislador, servirá además para fomentar el desarrollo de los sistemas productivos en el Estado, para la recuperación de cuencas hidrológicas, aguas, suelos, ecosistemas y sistemas agropecuarios deteriorados por las prácticas convencionales de producción de alto uso de insumos agropecuarios y reorientarlas a prácticas sustentables y amigables a los ecosistemas.