MÉXICO, DF., 11 de agosto de 2015.- El ex candidato del PRI a la gubernatura de Michoacán, José Ascensión Orihuela Bárcenas anda mal y de malas: ahora perdió hasta la votación para elegir líder de la bancada priísta en la futura Legislatura estatal.

Durante una encerrona en la oficina de César Camacho Quiroz, el mandamás tricolor saliente, los diputados priístas que conformarán el próximo Congreso michoacano votaron en secreto para lograr a su futuro coordinador.

Inteligente, Wilfrido Lázaro Medina declinó participar en la auscultación, quizá consciente de que no las trae todas consigo.

En cambio, Mario Armando Mendoza, el responsable de la catástrofe electoral del priísmo michoacano, ni tardo ni perezoso alzó la mano y se inscribió en la puja, en la que sólo tuvo como contrincante a la piedadense, Adriana Hernández.

Votaron los legisladores electos y César Camacho Quiroz anunció que la diputada federal con licencia se alzó con un triunfo contundente, legal e inatacable.

Y así, una vez más, en menos de dos meses, Chon Orihuela y su operador estrella sumaron un nuevo traspié, ahora a cargo de Adriana Hernández, mujer cercana y de todas las confianzas de Jesús Reyna García, el malogrado gobernador interino de la entidad purépecha.