Hablando en serio
TRUMP Y BIDEN
El 45° presidente de Estados Unidos, Donald Trump está enfrascado en contienda legal que tiene derrota anunciada: la prosiga o no, estará derrotado.
1° Por las características del sistema indirecto electoral de Estados Unidos, la cantidad de votos no cuenta para definir los votos electorales. Debe saberlo y conocerlo él muy bien. Incluso él, en la campaña electoral de 2016, perdió en el total de votos, pero eso no fue obstáculo para que ganara la presidencia de la República, pues se alzó con la victoria en estados de la Unión con mayor peso electoral, como Florida, Texas, Arizona, etc., y derrotó a la candidata demócrata Hilary Clinton.
2° La legislación electoral, en lo general, es federal, pero, la que regula y norma todos los procesos político electorales es la legislación estatal respectiva: cada estado tiene sus cauces legales y todo el paquete legal electoral.
3° Muy difícilmente un proceso estatal electoral llegará a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Es la legislación estatal la que define todo y salvo situación constitucional muy específica y que desborde el ámbito estatal, llegará, para su interpretación, a la Suprema Corte.
4° Donaldo Trump ha vociferado su demanda de voto por voto, pero en el remoto caso que hubiera un reajuste de votos hacia un lado, digamos el suyo, deberá ser de tal magnitud que modificaría completamente el recuento final y se llevara los votos electorales…difícilmente habrá una corrección de más de 9,999 votos, que, pudiera, acaso, modificar el total estatal, porque lo que, probabilísticamente, podría suceder es que las correcciones-adecuaciones del cómputo en cada centro de recepción y/o estatal sean para ambos lados y todo quede igual.
5° Al inicio del fin de semana, Donald Trump sumó 232 votos electorales del Colegio y Joe Biden, 306, las mismas cantidades del proceso anterior, del 2016.
6° Curiosamente, varios equipos legales de Donald Trump - de cinco o seis estados en los vociferó que demandará recuento de votos e impugnó el resultado - le están renunciando y se está quedando sin maquinaria legal.
7° Lo procesos de impugnación y aclaración de resultados electorales deben ser para cada centro de votación y a cada comité estatal y deben ser tan precisos, indubitables, amplio y profundos que no deben generar ninguna sospecha y sean muestra de veracidad, certeza y probanza legal…En otras palabras, el proceso es muy detallado, quisquilloso, enredado y muy difícil.
8°Donaldo Trump, más personales que institucionales o electorales y hasta partidistas, está llevando, innecesariamente, muy lejos este proceso electoral.
9° Curiosamente, los principales líderes políticos del mundo reconocieron a Joe Biden.
10° Tiene todo en contra. Debe declinar y aceptar su derrota. Es mejor para todos.
Al iniciar el fin de semana, el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden y Kamala Harris, propuesta como vicepresidenta, se acerca más a la oficina Oval de la Casa Blanca: con el triunfo cuantitativo en los estados de Arizona y Georgia, sumó cualitativamente y totalizó 306 votos electorales del Colegio Electoral Nacional y, en contra parte. Donaldo Trump llegó a los 232, que le son insuficientes para cerrarle el paso a la fórmula demócrata.
Así las cantidades, el ahora ya llamado candidato triunfador y, casi, presidente electo – pues aun no existe una declaratoria de los órganos competentes, dadas las impugnaciones -, superó la barrera de los 270 votos electorales – con diferencia de 36 votos cualitativos - necesarios para tener la definición nacional y todo parece indicar que así será.
Independientemente de que varios equipos legales de Donald Trump le han renunciado, la inmensa mayoría de los tribunales estatales han desechado sus promociones legales por ¡insuficiencia de pruebas!!
Se espera, y en eso se confía, para facilitar todo, que Donald Trump autorice a que la oficina responsable de la transición reciba la orden de recibir al equipo de transición y se empiece a trabajar en ese sentido: Espacios, información técnico-administrativa y dinero para cubrir los gastos y salarios de las personas del equipo de transición.
Por otra parte, Joe Biden está caminando con pies de plomo: en ningún momento ha hecho alarde de su triunfo y/o denostado y expresado algo contra su contrincante partidista por la disputa por la presidencia de su República, Donald Trump: mesura, templanza, control mental.
Sin embargo ya ha hecho nombres y acciones inmediatas: nombres para el comité nacional consultor sobre la pandemia COVID-19 y nombres y acciones para reactivar la economía nacional., que son los dos principales problemas nacionales: los contagios, los decesos y dinamizar la economía.
Y los nombres que difundió fueron bien aceptado por los hombres de ciencia y profesionales de la salud.
Por otro lado, está haciendo una muy aceptada convocatoria a la unidad de todos los americanos y éste es el tercer gran problema nacional: Estados Unidos está totalmente dividido…casi, casi, matemáticamente.
Finalmente, tiene en su vicepresidenta enorme respaldo para combatir la segregación, la llamada supremacía blanca, el racismo: ella, Kamala Harris, es descendiente de migrantes hindúes-indios - su señor padre – y su señora madre es jamaiquina -.
Para terminar, será el presidente de Estados Unidos de mayor edad: 78 años. Un poco más que Ronald Reagan y Kamala Harris, será la primera mujer en el cargo de vicepresidente y, además, de ascendencia migratoria.




