Atención

Con el propósito de ofrecer una mejor experiencia dentro de nuestro sitio web, le sugerimos que actualice su navegador, ya que usted cuenta con una versión de internet explorer antigua, que ya no tiene soporte por parte de microsoft y que representa un riesgo de seguridad para usted.

Sigue nuestra transmisión en vivo.
Click para seguir la transmisión
x
Foto: Archivo

Trump nos odia/Ricardo Saldaña

Ricardo Saldaña/Quadratín
 
| 17 de mayo de 2018 | 21:23
 A-
 A+

En un episodio más de locura irracional contra los mexicanos, el presidente estadunidense Donald Trump se refirió a algunos migrantes como “animales” y criticó a México por no hacer nada en asuntos fronterizos.

Las polémicas declaraciones del magnate no terminaron ahí, dijo que criminales y pandillas que entran a su país “no son personas, son animales y advirtió que su administración hará lo que sea necesario para expulsarlos.

Se quejó de que nuestro país no hace nada por ellos, especialmente en la frontera. También criticó que no ayudamos lo suficiente a Estados Unidos en materia comercial, lo que pone en riesgo la firma del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Habría que recordarle al señor Trump, que el tráfico de droga hacia su país, se debe a la alta demanda que existe allá, entre sus ciudadanos que son adictos, que son millones, y que su gobierno no ha combatido el consumo mediante acciones de prevención.

Tampoco han hecho nada por reducir el tráfico ilegal de armas y dinero que viene de su país hacia México, recursos que son utilizados por los grupos de la delincuencia para enlutar miles de familias mexicanas.

Cierto que no todos los inmigrantes ilegales mexicanos son pandilleros o asesinos y mucho menos animales, por lo que rechazamos su forma de expresarse sobre los compatriotas que, por no tener oportunidades aquí, tienen que emigrar en busca de trabajo y oportunidades al país del norte.

Por ello, es correcto que el gobierno mexicano, a través de la Secretaria de Relaciones Exteriores presente una queja formal ante el gobierno de Estados Unidos, por las graves y ofensivas expresiones de Trump contra algunos migrantes.

Seguramente éste episodio será un nuevo desencuentro entre ambos países pero resulta inaceptable que este polémico personaje siga enseñando el cobre y demuestre abiertamente su actitud homofóbica y de rechazo hacia los mexicanos.

Hoy más que nunca es cuando los mexicanos debemos estar unidos, rechazar insultos y exigirle a nuestras autoridades una respuesta contundente contra el las expresiones racistas y de odio del presidente Trump.