TRAS BAMBALINAS. Karma sexenal: México se tiñe de rojo, podredumbre aflora

Por JORGE OCTAVIO OCHOA.- Como si se tratara de una burla, un karma o azares del destino, la semana que concluyó estuvo teñida de rojo y de asuntos policiacos que pintan a México como un país en franca descomposición.

Lo mismo que criticaba de sus antecesores hoy se convierte en su principal sombra: SIMULACIÓN. Cada acto de gobierno, cada iniciativa tiene un tufo de mentira porque no hay claridad ni transparencia en ningún caso.

El tema del desabasto y el huachicoleo inundó las páginas y las sobremesas de todo el país, pero muy pocas líneas hemos visto sobre el número de detenidos, carpetas de investigación abiertas, acciones contra los principales involucrados.

Nombres, nombres, nombres es lo que quisiera saber la población. Hay culpables pero ¿Dónde están? ¿Quiénes son? Nada. Hay silencio. Lo peor del caso es que en medios internacionales ahora dicen que esta crisis es “autoinflingida”

El diario Reforma informó este lunes en su primera plana, que las autoridades federales arrancaron el operativo “antihuachicol” a sabiendas de que muchos centros de almacenaje no tenían el combustible para enfrentar la contingencia.

“En pleno arranque del operativo contra el huachicol, 10 de las 75 Terminales de Almacenamiento y Reparto de Pemex (TARs) de nueve estados del país tenían inventarios de cero barriles de gasolina, según cifras oficiales de la Secretaría de Energía”.

“El pasado 27 de diciembre, cuando el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador úúció el cierre de duetos para combatir el robo de gasolina y transportar por camiones, se encontraban sin combustibles las TARs de Gómez Palacio, Pachuca, El Castillo y Zapopan en Jalisco, Cuernavaca, Zamora, Tepic, Querétaro, Ciudad Victoria y Matehuala”.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador señaló directamente a los ex Presidentes Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto de haber sido omisos ante este fenómeno, del cual estaban perfectamente bien enterados.

De ser así, todos los ex directores de Pemex durante esas tres administraciones también son responsables y, de acuerdo con nuestras leyes, la omisión tiene que investigarse, porque linda los senderos de la complicidad.

Sin embargo, fiel a su nueva filosofía del perdón y olvido, AMLO ha preferido sólo señalar culpables pero no aplicar la ley. ¿Por qué hasta ahora López Obrador tampoco ha querido meterse con el Sindicato Petrolero?

El primer mandatario entró en un terreno fangoso pues las carencias empezaron a tocar ya a las puertas de la ciudadanía. Hoy es el desabasto de gasolina, mañana será la falta de empleo, pasado mañana, el alza de impuestos, carestía, inflación.

La gente se empieza a desesperar y aunque si bien muchos estamos de acuerdo con estas medidas radicales contra la corrupción, por el momento no entendemos por qué no hay más repercusiones.

Es evidente que hay una línea conductora en el negocio del huachicoleo, que pasa por las estructuras de Pemex, cruzan por las dependencias encargadas de la seguridad tanto ambiental como de protección civil y aterrizan en Estados y municipios.

En ese entramado, que es tan evidente como los ductos reventados donde se succiona la gasolina, están también involucradas empresas privadas -dígase gasolineras- cuyos inventarios de abasto e ingresos quizá están también reventados.

¿Por qué no se ha profundizado en eso? ¿Qué es lo que se quiere esconder o no se ha podido comprobar? ¿Con qué grupos delincuenciales pretende ahora el nuevo régimen negociar?

Eso es lo grave de todo este asunto, porque se deja nuevamente la impresión, como ocurrió bajo los gobiernos del PRD en la CDMX y del PAN a nivel federal, que se están fraguando acuerdos de impunidad a cambio de un poder omnímodo.

Hay riquezas que no cuadran y las autoridades hacendarias tendrían que estar dando a conocer los nombres de empresas cuyas cuentas bancarias están siendo confiscadas para revisar sus balances de ingresos y egresos.

Hay comunidades enteras que deberían estar también, de acuerdo a los márgenes que permite la actual Constitución de la República, en suspensión de garantías individuales por el grado de contubernio criminal en un ilícito tan peligroso como el sabotaje de ductos petroleros.

Se trata de un tema de seguridad nacional y para esto no se necesitan milicias especiales. Simplemente las fuerzas armadas pueden intervenir, como lo han hecho en algunas zonas, para combatir a los delincuentes.

Pero como es “Fuente Ovejuna” y se trata del “pueblo sabio que no se equivoca”, pues entonces tiembla la mano para intervenir. ¡Verdad que no es lo mismo ser borracho que cantinero!

Sea como sea, van a tener que ocurrir cosas muy pronto, pues el nuevo régimen no puede correr el riesgo de sufrir un acelerado debilitamiento cuando la gente y sobre todo los cárteles, ven que le tiemblan las corvas.

Lo malo es que, en medio de esta aparente emergencia por el desabasto, en todo el país se ha recrudecido la violencia a manos de grupos que no parecen darse cuenta, como el gobierno pretende hacer creer, que las cosas han cambiado.

Por lo pronto, el jueves nos amanecimos con la noticia sobre la primera ejecución sumaria durante el gobierno de AMLO, cuando el Ejército localizó 21 cadáveres, 17 de ellos calcinados, en un predio del municipio de Miguel Alemán, en Tamaulipas. Asimismo, se localizaron al menos cinco vehículos incinerados.

También en Tijuana, Baja California fueron, asesinadas cinco personas en una jornada violenta que dejó al menos 37 homicidios en siete entidades.

La procuraduría bajacaliforniana confirmó que entre lunes y martes hubo 25 ultimados en 22 hechos distintos y entré las víctimas están una mujer dos hombres mutilados y uno calcinado.

Con estas cifras en los ocho primeros días del año ya van 75 homicidios en Tijuana mientras que en todo el estado han sido reportados 88 lo que convierte a éste en uno de los inicios de año más violentos para la ciudad.

Aquello que criticaban a los otros gobiernos hoy se convierte en su peor pesadilla y en términos reales, vienen a darse cuenta de que, efectivamente, existe una guerra intestina contra grupos criminales en medio de una grave crisis de Seguridad Nacional.

No, no son delincuentes del fuero común, son entidades verdaderamente organizadas, mimetizadas y camufladas en poblaciones enteras, de las que se sirven para realizar sus negocios.

Es el terror lo que se vive en las regiones más apartadas y de esto se querrán agarrar los ideólogos del régimen para querer meternos, ahora sí, su dichosa Guardia Nacional, con lo que quedarán más vulneradas las garantías individuales.

La cuestión es que el señor López Obrador podría ahorrarnos ese trago amargo si su “honestidad valiente” llegara hasta los linderos de procesar y someter a juicio a todos los que están involucrados en estas corruptelas y crímenes.

El señor AMLO está metido en un verdadero berenjenal, porque además las redes sociales se han inflado de rumores y versiones sin responder sobre la presunta renuncia de Olga Sánchez Cordero y el involucramiento de la familia de Jiménez Espriú en el negocio de pipas que transportan gasolina para paliar el desabasto.

CUENTAS CLARAS.- Muy espeso saldrá el chocolate cuando se sepa cuántas gasolineras son propiedad de políticos, ex funcionarios, líderes sindicales. Y sobre todo, cuando se sepa cuáles de ellas participaron abiertamente en el comercio del huachicol.