Indicador político
Padre no es solo el que engendra, padre es el que hace cuidados, crianza, labores del hogar en beneficio de su familia, es decir, paternidad efectiva y positiva, y no necesariamente el que tiene pene, no, no se confundan, cientos de madres realizan actividades para criar y cuidar a sus hijos e hijas, porque los hombres se fueron porque no son capaces de comprometerse a cuidar y hacer crianza, ni siquiera a realizar su función patriarcal el de ser proveedores.
¿Felicitar a quién?, a todas aquellas personas, que sin tomar en cuenta el género, ni el sexo, se comprometen en el día a día a cubrir la necesidad de cuidar, criar y dejar un proyecto de vida e inclusión a favor de la otredad, de acompañar en su desarrollo y entregar ética y socialmente buenos hijos, con valores, principios y virtudes sociales, esto no es una utopía es una responsabilidad.
No, no felicito a un padre ausente, a un padre que debe la pensión alimenticia, que salta de un lugar a otro para no pagar; tampoco felicito al que no es capaz de cuidar, hacer crianza y atender con labores del hogar a sus hijos, a la familia, a ellos los invito a cumplir con su obligación ética y moral de atender el proyecto de familia.
Mi reconocimiento para quien con independencia de género logro sacar adelante a sus hijos, en muchas ocasiones y por tener familias ensambladas, no son de él, a quienes lograron formar hijos o hijas con valores y comprenden la importancia de una vida ética. A quien en un cuerpo de persona trans logro hacerse cargo de los hijos de su pareja, sin más que amar el contenido de un proyecto de familia.
Mi reconocimiento a los padres que retomaron su vida y al final supieron dar lo mejor a su familia, porque el arrepentimiento con amor y actitud es legítimo si se hace con vocación. También para aquellos seres humanos, que adoptan socialmente a hijos e hijas y hacen de ellos con su guía buenos ciudadanos, a padres presentes y generosos.
Reitero, la paternidad autoritaria, machista, o bien ausente, donde se refuerzan desigualdades y se limita la autonomía de otros miembros de la familia, especialmente mujeres e hijas o hijos, no la festejo, al contrario, la cuestiono. Por lo que felicitar indiscriminadamente a todos los padres, sin distinguir entre quienes ejercen una paternidad afectiva y responsable y quienes reproducen dinámicas de poder opresivas, que someten, controlan o disciplinan, puede invisibilizar el daño que estas actitudes generan; por ello, no a la homogenización, porque al hacerlo se invisibiliza y refuerza el mecanismo de opresión contra la familia.




