Pinceladas desde Lakamha
El presente y el futuro, siempre ligados por la vorágine de acontecimientos que precipitan uno con el
otro, nos permiten tener una perspectiva mejor. Así es el espectro político: cambiante, pero también
incierto cuando los elementos dan un giro inesperado. Lo que vivimos en la actualidad, que si
repercute en los desafíos que te planteas, llegan a penetrar si hay una base sólida de trabajo.
Quienes han sido designados como representantes del pueblo saben que, por mucho, su labor es la
que respalda el grado de efectividad que califica la ciudadanía a través de acciones específicas,
sobre todo si ellas, por sus atributos, son un detonante para mejorar la calidad de vida. Debemos
tener en cuenta que todo eso, con mecanismos de ponderación, arrojan datos y estadísticas que son
el mejor reflejo de lo que acontece en el devenir social.
En el trabajo, por ejemplo, sobresalen en las primeras posiciones quienes, de verdad, sí están
atendiendo la situación que aqueja a la población. La muestra más clara, desde que inició su gestión,
son los niveles muy altos que mantiene el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar. Tan solo
él, en el mes de septiembre, promedia más del 68%, de acuerdo con el estudio que divulgó
Factométrica, para El Heraldo. Lo que ha conseguido, antes de cumplir el año, son acciones que
puede presumir. Recurrir a una estrategia de seguridad integral para garantizar la paz ha sido uno de
los mecanismos más eficientes. Además de ello, que también tiene a su favor, es el respaldo de la
presidenta para aterrizar obras de mayor volumen.
De igual forma, también podemos calificar el eficiente trabajo que sabe poner en marcha la mujer. De
acuerdo con la encuesta de Rubrum, de septiembre, Margarita González es, de una lista larga, una
de las gobernadoras que mayor calificación positiva tiene. Lo más meritorio de ello, sobra decir, es
que se tuvo que ganar la confianza de la población. Recordemos que, como tal, Cuauhtémoc Blanco,
otrora mandatario, fue incapaz de gobernar con esa enorme responsabilidad que tiene un mandato
popular. Entonces es, dada las circunstancias, doblemente mérito revertir los grandes problemas que
heredó al robustecer esas estrategias que permitieran rápidamente dar un giro y atender las
demandas del pueblo. En efecto, no fue sencillo, pues al comienzo hubo limitaciones porque quedó
una lista numerosa de pendientes. Hablamos de obra inconclusa o a medias. Por eso, a diferencia de
la otra gestión, podemos decir que el proceso de transformación, como tal, comenzó cuando
Margarita tomó protesta.
Por eso quienes se postulen, a nuestro juicio, tendrán el enorme reto de ofrecer realmente una
alternativa distinta. Eso, de un tiempo para acá, viene aconteciendo en Querétaro. El PAN, que está
más metido en ver como grilla a la presidenta, ha dejado la puerta abierta para que Morena gane
terreno y presencia en aquel enclave. Las propias encuestas, que se convirtieron en un mecanismo confiable, nos muestran una radiografía de pies a cabeza. Como hemos dicho: el panismo no es, para
nada, una fuerza invencible. Tenemos la clara muestra de lo que pasó en el Estado de México y
Yucatán. De hecho, los mismos estudios demoscópicos han alertado a Acción Nacional de lo que
pudiera llegar a ocurrir. Eso puede ser posible, ya lo dijimos, si el partido guinda apuesta al mejor
cuadro que tiene en estos momentos. Santiago Nieto, titular del IMPI, se ha convertido en un
liderazgo sólido. Sin menospreciar a nadie, el director del Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial, tal solo en la más reciente metodología que circuló, lleva una ventaja de más de 20 puntos
en la carrera interna. Desde ese punto de vista, se antoja muy complicado que alguien, a estas
alturas, revierta ese margen monumental.
Esta amplia ventaja de Santiago Nieto, a menos de dos años de que se lleve a cabo la elección
democrática, lo pone en condiciones inmejorables para ser el próximo gobernador de Querétaro.
Entonces, si se presta mucha atención a esa inexorable situación, Morena tiene muchas chances de
arrebatarle uno de los principales bastiones de la derecha. Y sí, partimos de lo que hoy acontece para
ir haciendo un pronóstico cercano a esa realidad del presente y del futuro.
Se nota que el presente, siendo efectivo, será fundamental para presupuestar triunfos importantes en
las elecciones intermedias del 2027. En Michoacán, por ejemplo, no tengo ninguna duda que Morena
ganará las elecciones con amplio margen de diferencia. Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador
constitucional, se ha echado al hombro una tarea titánica de maximizar la obras a lo largo y ancho del
territorio. Eso, en sí, le trae buenos comentarios porque recurres al presupuesto y, para bien, lo
movilizas a donde más requiere atención.
Claramente, es algo que muchos mandatarios se reservan. Pero poner en marcha eso, cuando existe
voluntad, se hacen merecedores del reconocimiento del escrutinio público, sobre todo si el diseño que
está planteado, para el tiempo que resta, es idóneo para multiplicar el progreso. Para muestra de ello,
que previamente ha sido la puesta en marcha, son los polos desarrollo. La zona bajío, donde se
pondrán en funcionamiento, abarca municipios que tendrán a su favor una llave de acceso al mundo
laboral. Todo apunta a que Maravatío, por su cercanía, salga muy beneficiado de este esquema
integral que es parte del Plan México. Y como esto traerá unas chances enormes para capitalizar la
transformación, será de vital importancia el papel que juegan los presidentes municipales. Uno de
ellos, en este primer año, es Mario Pérez. La misma ciudadanía, en efecto, lo califica como uno de los
mejores alcaldes de Michoacán, en especial cuando ha focalizado la atención en las necesidades que
aquejan a la gente. Es ahí, efectivamente, donde se ha comprobado el nivel de responsabilidad que
le dio una votación histórica que rompió récord.




