Nuevos nubarrones se asoman en el horizonte político para Michoacán, al admitir la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la controversia constitucional del gobernador michoacano Silvano Aureoles, contra la figura de los superdelegados que impulsa el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Es la primera controversia constitucional que interpone un gobierno estatal contra acciones del gobierno federal, lo que no tendrá muy contento al nuevo presidente.
El acercamiento entre ambos apenas duró el fin de semana, cuando el viernes pasado, en su visita a Huetamo, el presidente López Obrador ofreció apoyo a Michoacán y el gobernador del Estado le dijo “cuente conmigo señor presidente”.
El ministro Luis María Aguilar Morales dio un plazo de 30 días para que el Poder Ejecutivo y las cámaras de Diputados y Senadores respondan a la demanda interpuesta por el gobernador michoacano.
Como recordaremos, fue en diciembre pasado cuando el gobernador Silvano Aureoles dijo que la figura de los superdelagados violenta la constitución y avasalla los gobiernos locales, por lo que interpondría, como finalmente sucedió, una controversia constitucional contra esa figura de la nueva administración pública.
Este tema, tensa nuevamente la relación López Obrador-Aureoles, y podría poner en riesgo los apoyos prometidos para Michoacán por el propio presidente.

La nueva posición pública de superdelegados, consiste en desaparecer a los delegados federales que las secretarías de Estado tenían en cada estado del país, para sustituirlo por un solo delegado.
Lo que nunca ha quedado claro sobre las verdaderas atribuciones de ésta figura es, hasta donde su presencia obedece a motivos político-electorales o si de verdad su creación fue motivada con el propósito de ahorrar recursos y combatir la corrupción.
La Corte, tendrá la última palabra.