No iniciará el ciclo escolar…

“Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja”… Benjamin Disraeli. (1766 – 1848) Estadista inglés.

A unos días de que deba iniciar el ciclo escolar 2016 – 2017, las circunstancias vigentes advierten que no será posible, no por lo menos, en las escuelas de educación básica que están en manos de la Sección XVIII de la CNTE. Su petición máxima de derogar la Reforma Educativa, a la que se suman exigencias michoacanas como  la entrega de plazas automáticas, advierten que el paro de labores continuará.

Las negociaciones entre el magisterio disidente y la Secretaría de Gobernación caminan lento y con bastante opacidad, motivo por el cual, los secretarios de Educación y Gobernación serán llamados a comparecer ante la Cámara Federal de Diputados, como anticipó en días pasados, el coordinador de los legisladores federales panistas, Marko Cortés Mendoza.

Mientras tanto, la Federación parece no tener definida la ruta que seguirá para destrabar el conflicto; desde los primeros intentos de la aplicación de la Reforma Educativa, en el discurso han advertido y comprometido cualquier cantidad de cosas y en el terreno de los hechos se han retractado cotidianamente.

Las contradicciones entre los dichos del presidente Enrique Peña Nieto y sus funcionarios Aurelio Nuño Mayer y Miguel Ángel Osorio Chong, son evidentes, a grado tal que el propio gobernador de Michoacán ha declarado que ya no entiende hacia dónde va la Federación en esta tema. Por ejemplo, un día dicen que se bancarizará la nómina y otro día que siempre no. Por cierto, con ello Michoacán se podría ahorrar más de 2 mil 500 millones de pesos anuales, según el cálculo del propio Silvano Aureoles.

Evidentemente en los últimos días, debieron pedirle a Aureoles Conejo que ahora sí desalojara las tomas de normalistas a las vías de la comunicación, pero unos días atrás, no se tuvo mayor problema en dejar a la CNTE bloquear vías del tren y carreteras.

Así que parece tener razón Silvano Aureoles, cuando dice que ya no sabe qué pretende la Federación y admite resignado que deberá esperar las negociaciones para actuar en consecuencia.

Con estos elementos es sencillo concluir que las clases no iniciarán el 22 de agosto y en el lejano caso de que así suceda, es porque los profesores democráticos habrían obtenido respuesta favorable a todo lo que piden, como ya señaló el líder magisterial en Michoacán, Víctor Manuel Zavala Hurtado.

Resolver el problema evidentemente no es nada sencillo. Cada decisión que se tome generará consecuencias, incluso inimaginables, como la pérdida de más vidas, lo cual resultaría lamentable, pero  por desgracia, pareciera que hay grupos que lo desean.

Así que los Gobiernos federal y estatales en conflicto con la CNTE, deberían tomar decisiones  definitivas que privilegien a los más afectados, los niños y jóvenes estudiantes:

  • Derogar la ley y comprometer al magisterio disidente públicamente a construir una reforma democrática, que incluya su participación;
  • O de plano, hacer valer el Estado de Derecho en todas sus dimensiones.

Claro, las negociaciones y acuerdos deberán surgir desde la transparencia total. Ya no más reuniones en lo oscurito de donde emanan versiones con medias verdades y hasta contradictorias. Es momento de documentarlo todo para evidenciar hipocresías, exigencias superfluas, ilegalidades, incompetencia y dobles discursos.

Mientras tanto, está claro que las entidades distan mucho de ser efectivamente autónomas. Hoy Michoacán está supeditado a las decisiones de la Federación, como ya lo señaló el gobernador Aureoles.

Así que tras la decisión Federal, el Gobierno de Michoacán tendrá que acatar y a lo más, “climatizar” las decisiones, porque simplemente, no tiene ni siquiera la fuerza pública para contener la “lucha” de profesores disidentes y normalistas.

Ojalá nos toque ser testigos de la solución a tan grave problema y no sólo ver pasar a otros gobiernos, federal y estatal, nadando de a muertito.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

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