Raúl Morón.

“No desgasta el poder; lo que desgasta es no tenerlo.” Giulio Andreotti (1919 – 2013). Político y periodista italiano

Raúl Morón Orozco seguramente será candidato en las elecciones del próximo año, ya sea para la gubernatura de Michoacán, la cual es evidentemente su prioridad, o bien para intentar repetir otro trienio como alcalde de Morelia.

La decisión está en manos del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, como lo reconoce prácticamente todo suspirante a una candidatura de Morena, ya sea militante o simpatizante, donde las encuestas destacan de momento, tanto al ex líder magisterial como al actual senador Cristóbal Arias Solís.

Mientras llega esa decisión, Morón Orozco realiza esfuerzos para posicionar su imagen y a la par, estar en los mejores términos con el habitante de Palacio Nacional.

Para convencer a los morelianos y en el ánimo de impactar en el estado, realizará 9 informes distribuidos en los 4 sectores de la capital, donde destaca el que llevará a cabo el sábado 15 de agosto en la Plaza Morelos. Serán con pocos asistentes y cuidando todas las medidas sanitarias.

En el primero que se desarrolló en la Tenencia de Chiquimitio destacó que:

  • En dos años se han invertido mil 600 millones de pesos en mil 300 acciones.
  • Que el 98 por ciento de la ciudad se encuentra iluminada y sin endeudar al municipio, además de que ha disminuido en un 60% el gasto en energía eléctrica.
  • Que han recuperado 53 millones de pesos tras impedir el pago excesivo por la administración del relleno sanitario.
  • Que han presentado 176 denuncias contra ex funcionarios y empresas que prestaron servicios en administraciones pasadas.
  • Que para febrero del 2021 terminarán de pagar la deuda de 150 millones de pesos que heredaron.
  • Que el gobierno federal ha invertido mil 780 millones de pesos en apoyos de diversos programas sociales que han beneficiado al 75 % de los morelianos.
  • Que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público los reconoció con el primer lugar nacional por la implementación y operación del presupuesto basado en resultados.

Insistió en que su administración es honesta, transparente, sin corrupción y cercana a la gente, por lo que han logrado transformar a Morelia. Sin embargo y al más puro estilo de los políticos, en su primer ejercicio de rendición de cuentas, no hubo autocrítica; veremos si en el estelar del próximo sábado, Morón Orozco habla de los pendientes y reconoce lo que se ha hecho mal. Sólo por citar un ejemplo, aunque ya reconoció que se equivocó al comprometer acabar con los baches de la ciudad en tres meses, en los casi 24 que lleva su administración no ha logrado cumplir la expectativa que le despertó a los ciudadanos en este tema.

Morón Orozco enfatizó en que todos debemos ser responsables y usar el cubrebocas, porque es un elemento que ayudará a equilibrar el cuidado de la salud a la par que se procura la reactivación económica. Tiene razón. Sin embargo, apenas unas semanas atrás, seguramente en aras de quedar bien con López Obrador y pensando en la candidatura al Solio de Ocampo, optó por no usar la mascarilla. Así la encrucijada de Morón en algunos momentos, hacer lo correcto o quedar bien con el Ejecutivo Federal.

 Está claro que la contienda por las candidaturas ya arrancó. El alcalde capitalino intentará sacar provecho de los catorce días que, con motivo de su informe de labores, la ley le permite difundir su nombre, voz e imagen.

Intentará llegar a la mayoría de los michoacanos para participarles de sus logros en estos dos años de gobierno, y para estar en sintonía con López Obrador, seguramente insistirá en mantener la disputa con el gobierno de Silvano Aureoles, por lo menos en lo que se refiere a las medidas para combatir el Coronavirus.

Parecen lejanos los días en que Raúl Morón lideraba al magisterio michoacano y enfrentaba a las autoridades en busca de los que consideraban sus derechos. Las circunstancias actuales podrían llevarlo a la posición que combatió en el pasado. Veremos si los juegos del poder y los caprichos del que tomará las decisiones, le dejan continuar su sueño.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

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