Miscelánea, salud y política
El revivir el pasado implica explorar las restricciones que se apropiaron de numerosos elementos que, en su tiempo, obstaculizaron la participación plural y flexible. En efecto, los esfuerzos constantes y la lucha social que se llevaron a cabo en distintos frentes, en última instancia, propiciaron un cambio para alcanzar un balance. Por lo tanto, nos sentimos orgullosos de los logros obtenidos hasta ahora, especialmente en términos de leyes, normas y reformas constitucionales relacionadas con la igualdad de género. Todo eso, además de la contribución de los ciudadanos, es resultado del valor enérgico y la dedicación de las mujeres en nuestra región. Con esa identidad, en realidad, existe un deber incondicional que, como hemos observado, es aún mayor. La presidenta de México ha sido una activa participante desde su llegada como jefa de Estado, y su ejemplo motivó a que la demanda social de la población sigan profundizándose ahora que se han quebrado prejuicios y paradigmas que se habían enraizado durante años en nuestra cultura.
Jamás se afirmó que fue un proceso fácil. Es evidente que, a fin de lograr esto, han pasado décadas para que las mujeres, desde todos los puntos de vista, asuman roles esenciales no solo por la igualdad de género, sino por su habilidad demostrada para involucrarse activamente en los asuntos de la agenda sociopolítica. Esto, junto con la batalla social que se ha librado, ha sido fortalecido por procedimientos y regulaciones constitucionales. Nada de lo anterior podemos pasar por alto, en particular ahora que estamos presenciando transformaciones aceleradas debido a la contribución femenina en áreas como la ciencia, la salud, el deporte, la cultura y la política.
Debido a esto, el deber y la obligación siguen siendo inmensos. Tengamos presente que, mirando hacia atrás, existieron situaciones que se fueron arraigando y que, por lo tanto, evitaron que la mujer avanzara e ingresara sin restricciones ni sometimientos. En realidad, hay procedimientos que continúan midiendo el nivel de percepción en un balance entre hombres y mujeres, así como datos concretos sobre segregación y vulnerabilidad que deben ser considerados como una verdad ineludible. Por ello, en los últimos tiempos han habido diversas maneras de organizar grupos, marchas y movimientos que, legítimamente, demandan condiciones justas y también instrumentos legislativos para asegurar la igualdad de género. Gracias a ello, en definitiva, las mujeres se han ido incorporando a puestos de elección y posiciones de primer nivel. Lo hacen, primero, porque tienen la capacidad y el talante para llevar a cabo cualquier tarea o desafío.
La sagacidad de la mujer, que se siente confiada en sí misma, ha ido desafiando normas establecidas. En lo personal, me alegra mucho observar a tantas mujeres participando en actividades laborales, académicas, científicas, institucionales y médicas. En realidad, han mostrado que actúan con responsabilidad y en estricta conformidad con lo que se les ha encomendado. Por ejemplo, los cargos de elección popular son un avance significativo. Ellas, capacitadas, han conseguido penetrar en el ánimo social. Son personas elocuentes, con capacidad de liderazgo y empatía hacia sus pares. Ahora que la disparidad se ha reducido, todo eso nos ha dejado comprender más detalladamente su impacto.
Por lo tanto, el trabajo de aquellos que, gracias a su responsabilidad legislativa y al mandato del pueblo que les ha sido otorgado, colaboran con la causa para que las mujeres continúen avanzando. Eso es reconocido y aplaudido por nosotros, desde luego. Lo que ocurrió en el Congreso Local de San Luis Potosí, por ejemplo, será registrado en los canales históricos como un avance significativo para reconocer y, más que nada, asegurar la participación de las mujeres en cargos de elección popular. Conocemos que existe un principio rector constitucional en este espiral de ajustes del proceso transformador. No obstante, es mejor que los órganos legislativos, a nivel local, aseguren la accesibilidad para las elecciones que se llevarán a cabo en 2027.
En realidad, todo eso se expuso el fin de semana, principalmente en la sesión ordinaria del domingo en el congreso estatal de San Luis Potosí. Sin ir más lejos, se cumple con el mandato dictado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que destaca de manera clara el derecho irrestricto a postularse para cargos federales, estatales y municipales. En su gran mayoría, fue aprobada la Ley de Paridad de Género. Por lo tanto, esto trae de inmediato un significado que debe ser reconocido. Es importante tener presente que San Luis Potosí nunca ha tenido una gobernadora en toda su historia. Entonces lo que se aprobó, como una iniciativa del propio Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana, le abre la puerta a una mujer para que tome, después de ganar la elección, obviamente, las riendas de una entidad clave y crucial para el país.
Lo que sucedió, además de ser relevante, determina el rumbo debido a que el equilibrio de la participación de las mujeres en la carrera por la gubernatura de 2027 en San Luis Potosí se basa en esas mismas prioridades que se establecieron a fondo. La Ley de Paridad de Género, al ser sellada, representa sin duda un avance crucial para modificar significativamente la dirección de la historia. Esto es especialmente importante porque, a la larga, esto reforzará una expresión que fue acuñada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. “Llegamos todas”. Está muy claro que, de acuerdo con esa lógica circunstancial, la primera mujer gobernadora tomará el control del ejecutivo estatal de San Luis Potosí en 2027. Esto es, sin ir más lejos, una victoria que tenemos que presumir a los cuatro vientos, máxime por lo que se ha dado a conocer.
Lo que ocurrió, sobra decir, le allanó las condiciones para que el Verde, de la mano de Ruth González Silva, gane la gubernatura de San Luis Potosí en 2027, pues las encuestas, claras y precisas, detallan el poder de convocatoria que provoca la legisladora.
Hace poco, a través de estos espacios de opinión, subrayamos la importancia de las Ferias del Bienestar que se están llevando a cabo como parte del Plan Michoacán. Muy pronto, de hecho, llegará una a Maravatío, por gestiones del presidente municipal, Mario Pérez, uno de los ediles mejor calificados de la entidad. Esto tendrá lugar de un momento a otro y se extenderá, como hemos visto, a muchas regiones que están apuntando al desarrollo.




