La opción
Hemos visto con nuestros propios ojos los grandes procesos que ha dado la educación en México, específicamente el nivel superior desde el tiempo en que se modifica el Artículo 3o de la constitución. He ahí, desde luego, el lugar donde se siembra la semilla y se comienza a visualizar el futuro de hacia dónde queremos llegar en este ejercicio de enseñanza y aprendizaje que, como fin, abren paso a la superación y el mundo de las mismas oportunidades en lo laboral. Nosotros mismos, que en su momento tomamos decisiones, elegimos el rumbo para tratar de incidir un poco en los retos globales que enfrentamos a diario. Es por eso que, con antelación, analizamos hasta el más mínimo detalle de nuestros objetivos y las condiciones que podemos alcanzar en las distintas carreras o programas de estudio.
Hay, por así decirlo, un abanico sustancial de instituciones gratuitas que ofertan una cantidad importante de carreras. Recuerdo que, hace algunos años, trabajé en la Universidad Virtual del Estado de Michoacán. Fue una experiencia inigualable poder conocer el entorno de la virtualidad, así como las herramientas y mecanismos que podemos encontrar para alimentar nuestra concepción. Es verdad, se hace muy poca mención de esos espacios de enseñanza y aprendizaje que, en realidad, son centros educativos, de ciencia e innovación. De hecho, muchos de los programas de educación superior y algunos posgrados, fueron incrementando en la medida que los años transcurrieron en la UNIVIM. Tuve la satisfacción de haber trabajado en el diseño de los marcos curriculares; es decir, en el trasfondo de la temática y los contenidos para la modalidad a distancia.
La Universidad a distancia es un cambio de fondo. Lo que se convirtió en educación presencial cambia por completo la dinámica de trabajo. Una de las ventajas es que puedes gestionar tus tiempos y organizarte. Todo está bajo una supervisión minuciosa de las autoridades educativas del estado. Lo más relevante es que es gratuito. Eso, como tal, ha ido incrementando ahora que el compás sigue abriéndose a nuevos horizontes con la llegada de la Universidad Rosario Castellanos. En Michoacán, por ejemplo, las gestiones de Alfredo Ramírez Bedolla han servido para operar cinco centros educativos que, además del acompañamiento, tendrán un esquema de becas para manejar en distintas carreras. Pese a que muy pronto se darán los comienzos, hay enormes expectativas en un modelo que fue todo un éxito en la propia Ciudad de México. De hecho, eso es parte de la agenda del gobierno. Hablamos de su expansión a lo largo y ancho del territorio.
Eso, por lo tanto, es una evolución al sistema educativo de nuestro país, especialmente porque beneficiará a estudiantes de educación media superior para que no se trasladen hasta la capital de las entidades federativas. Municipios y localidades, de los centros que ofrecen un sinfín de carreras, estarán al alcance para seguir hablando de mejora en la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Es notorio el progreso que ha dado este nuevo universo del conocimiento del saber. La experiencia que ha podido contar Chiapas, pionero de este programa, son relatos muy sustanciales al ver la calidad de los programas curriculares. En aquella ocasión, recuerdo, Eduardo Ramírez Aguilar, gobernador constitucional, hizo todo lo posible para que este paradigma fuera operado y promovido conforme al proyecto estatal que se presentó. Así lo demuestra la construcción de tres Universidades Rosario Castellanos en localidades estratégicas que aminoran los largos trayectos y tramos de viaje.
La propia experiencia de quienes han incursionado en este universo, sin duda, ha podido relatar buenos comentarios. Son, de plano, soluciones transformadoras para la educación, fundamentalmente para optimizar desplazamientos. Son muchas las bondades de este modelo. Podemos hablar de un humanismo, especialmente por cambiar las formas que, al final de todo, nos llevan a tener mejores expectativas de preparación en carreras innovadoras y vanguardistas que hacen frente a los cambios constantes y vertiginosos. Por eso aplaudo a quienes han tenido la capacidad de gestión para llevar esa educación a las entidades. Hace poco, en efecto, se inauguraron otros espacios en San Luis Potosí, bajo la batuta de Ricardo Gallardo, quien se echó al hombro el trabajo para la construcción de aulas.
Habrá que decir que eso, sumado a los Polos de Desarrollo, han venido a revolucionar el devenir social de Michoacán. La zona Bajío, por ejemplo, tendrá innumerables oportunidades en puntos estratégicos como Maravatío, donde el alcalde Mario Pérez ha demostrado capacidad de gestión. De ese modo, también como sociedad, estamos obligados a dar el máximo. Promover este tipo de modelos que, desde luego, son eficientes y de mucha calidad, pues se enfoca, además de lo científico, de formar mujeres y hombres con una conciencia clara de los desafíos.




