Tras bambalinas
Las Corcholatas
Dado que los actos anticipados de campaña están prohibidos y que Ebrard, Sheinbaum y Adán López los realizan impunemente; si Morena gana en el 2024 tendremos un President@ tramposo,… de nuevo… “Y no me vengan con que la ley es la ley…” YSQ.
Cambio de tema para descansar la mente y el espíritu: En la casa de Uds., que no es de Ustedes porque todavía la estoy pagando, tengo la visita de una docena de colibríes, palomas, lagartijas, abejas que se nutren de las flores que sembró mi vieja por todos lados, un titipuchal de hormigas y dos ardillas; también vienen muchos pajaritos que se bañan en la fuente que les puse y que degustan del árbol de arrayan y del de limón que tengo en el patio, mosquitos, una perra Pastor Belga que obedece más que mis hijos, una que otra cucaracha y la visita de urracas y zanates que, cuando la perra no está en la terraza, se alimentan de sus croquetas; en la noche nos visitan los Tlacuaches y una lechuza que se aposenta en el poste de la esquina. Hoy me voy a referir a las urracas, ya que me impresionó ver como con el gañote angosto, se pueden tragar una croqueta si ahogarse… Eventualmente, cuando observo por la ventana un atardecer, cosa maravillosa y gratuita, me distraen los animalitos, las ardillas en la barda comiendo restos de frutas y verduras que les pone la señora de la casa, las lagartijas correteando o tomando el sol, según la hora, el revolotear de los colibríes que dan la impresión de que tienen jerarquías o familias por la forma en la que “pelean” el acceso a los bebederos y la perra, que echada y sin inmutarse, tira mordidas al aire cuando alguna mosca panteonera la molesta. En uno de esos momentos de observación, llamó mi atención lo que describiría como un evento excepcional de la naturaleza; una Urraca, que después de agarrar con su pico una croqueta, fue al bebedero donde tiene el agua la perra, a remojar su croqueta antes de tragársela. Ver a ese animalito, con la cabeza del tamaño de una canica, realizar un acto análisis y solución de problemas me sobrecogió y me llevó a reflexionar sobre lo pendejos que somos los humanos para vivir nuestras vidas, en las que, en lugar de disfrutar de las pequeñas maravillas que tenemos a nuestro alrededor, estamos buscando como idiotas comprar cosas que no necesitamos, mientras pretendemos abusar y sacar ventaja de nuestro prójimo, así como acumular riquezas a lo idiota o disfrutar sensorialmente a través de droga, sexo y alcohol, alejándonos de nuestra humana naturaleza para convertirnos en animales depredadores con vidas vacías, sin rumbo y sin sentido, en tanto nos llega la inexorable muerte con la sensación de vacío de una vida desperdiciada por no detenernos un instante a reflexionar sobre los que somos, como somos y para que existimos, y como consecuencia tener una buena vida acorde con nuestra humana naturaleza.
Pero ojo, esto no es todo, en el camellón frente a la casa, sembré mezquites y tabachines, pero cometí un error, no les di suficiente distancia, por lo que ahora que han crecido un poco, compiten por el sol y la tierra; esto no hubiera llamado mi atención, si solamente se hubieran entrelazado las ramas, pero no es así, uno de los tabachines, de manera curiosa empezó a crecer más para un lado, no le di importancia hasta que me di cuenta de que con sus ramas cubría al mezquite que tenía junto, privándolo del sol, lo que está acabando con el mezquite en beneficio del Tabachín. Puedo concluir por simpleza de que es simple casualidad, pero con un poco de observación, también puedo concluir que en el reino vegetal existe otro tipo de inteligencia que tiene como motor el sobrevivir y que luchan por ello… No, no pretendo influir en tu forma de pensar, estimado lector, simplemente te comparto que, mi conclusión me lleva a afirmar que la vida “per se” es inteligente, tanto en el reino animal como en el vegetal, en donde observo que la excepción somos la raza humana, la única especie que es tan, pero tan idiota, que está acabando con su propio hábitat, lo que irremediablemente nos conducirá a la extinción… ¡Así de sencillo!
Un saludo, una reflexión.
Santiago Heyser Beltrán
Escritor y soñador