Libros de ayer y hoy
No es nuevo el concepto de Populismo Punitivo, es un discurso recurrente en los actores políticos que ante la evidencia de la crecida de ciertos delitos -frente a sus electores- usan “la creencia” de que el incremento de las penas es la fórmula para enfrentar el recrudecimiento de estos. Pero existen cientos de estudios que desmienten la “creencia” y develan la demagogia política.
El Populismo Punitivo se convierte también Modas Legislativas ante la incapacidad de los actores políticos de incidir realmente en los problemas sociales.
Como experiencia reciente habría que recordar que en el 2008 México se comprometió con una reforma constitucional a adoptar el sistema de justicia penal, lo que entre muchas cosas implicó modificar cientos de leyes en los estados y que se le pusiera un tope de 40 años a la penalidad.
En esa tarea estuvimos comprometidos muchos legisladores porque teníamos que completar la reforma de justicia antes del 2015. Desde la mirada restringida local, tendría que relatar que como presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso de Michoacán, era clarísimo que el mayor número de iniciativas de modificación siempre recaían en el Código Penal y su natural presión para que las sacáramos adelante, a pesar de nuestra permanente solicitud de que no se presentaran más iniciativas en materia penal porque estábamos elaborando un ordenamiento totalmente nuevo.
Pretender que el número de los feminicidios bajará proponiendo que la pena crezca a 60 años de cárcel parece poco creíble cuando en México es la impunidad lo que realmente impacta en la ineficacia del nuevo sistema de justicia. En este como en otros delitos graves como el secuestro, la trata de personas, etc, se persiguen con una tasa de éxito bajísima.
También habría que considerar que política y socialmente no se mide el impacto de delito adecuadamente porque aunque no les guste escuchar el término de feminicidio e incluso tengamos que escuchar que las mujeres también son asesinadas por su participación en otras actividades ilícitas o que son asesinados más hombres, los casos que pueden tipificarse como feminicidios (es decir que son asesinadas por su condición de mujer) son mayoritariamente perpetrados por hombres que son su pareja o del círculo más cercano a la mujer.
Cuando un feminicidio es perpetrado por una pareja, ocurren varias cosas, pero una de las más graves es que los hijos quedan a la deriva pero con la patria potestad recayendo en el acusado que puede ser generador del mismo tipo de violencia hacia ellos y los familiares que intenten ayudarlos.
Para la Organización de las Naciones Unidas las estrategias de prevención del delito bien planificadas previenen el delito y la victimización, además de promover la seguridad de la comunidad y contribuyen al desarrollo sostenible de los países.
Ofrecer medidas de políticas públicas de prevención parece un camino más viable para la disminución de los delitos cometidos. Deben priorizarse las acciones de política educativa de largo plazo que incorpore en la mentalidad de las personas los derechos humanos, los principios generales del derecho y los valores superiores que nos hagan respetar a l@s otr@s y a la ley.




