Indicador político
En varios estados, desde todos los ángulos, se vive la elección intermedia que habrá de celebrarse a mediados del año 2027. Apenas estamos cursando el cierre del 2025. Entonces, podemos decir que falta mucho tramo por recorrer; sin embargo, la fiebre electoral ha tentado a los aspirantes, ante la premura de las circunstancias, a salir a posicionar su nombre ante los titulares de la prensa. Se está marcando en escena, para ser precisos, un juego sucesorio con muchos tintes adelantados que, pese al periodo, se moviliza con gran intensidad. En la marcha de este ejercicio, que no podemos negar que exista, hay toda una campaña que, con diversos mecanismos de comunicación, se está poniendo en curso para proyectar a quienes tienen esa enorme posibilidad. Ellos, guiados por las encuestas, se asoman al territorio.
Todo esto, por añadidura, ha traído también roces y desencuentros que, en algunos casos, han sobrepasado esa línea del respeto. Por eso la presidenta de México, desde la máxima tribuna de la mañanera, ha exhortado a respetar los tiempos. En apariencia puede que sí, pero en los hechos es indudable que no. Nada detendrá el curso de un proceso que, como tal, se ha desplegado a través de distintos instrumentos. Si vemos las propias encuestas, de plano, podemos darnos cuenta de que esa dinámica es, sin duda, el motor que propicia ese motivo para utilizar cualquier recurso que pueda jugar a favor. Siendo así, es muy difícil no poner los ojos en un ejercicio que, desde ahora, vive su mayor apogeo en cada una de las entidades, especialmente porque hay nombres que se mantienen activos en la cima de las preferencias.
La encuesta de Gobernarte, publicada hace unos días, realiza un ejercicio muy interesante de lo que realmente acontece en cada una de las entidades. Muestra, además de ello, un mapa del mosaico electoral con nombres y apellidos. No podemos negar que eso, en sí, nos va dando una idea muy clara de lo que atestiguaremos en la previa de una encuesta que, a propósito de ello, será aprobada en consejo nacional como el único mecanismo para decidir puestos de elección en Morena. Es verdad, algunos propondrán el consenso y la negociación, pensando en la polarización y las pugnas internas que pueden provocar una división. Pareciera que eso está bajo control de la presidenta, al menos en el papel.
Vayamos entonces a los números que, sobra decir, sabemos todos que existen en un universo sucesorio que, repito, se juega con gran intensidad. En este momento, de acuerdo con los datos que publicó Gobernarte, Santiago Nieto, en Querétaro, lleva un dominante paso y, con ello, se perfila a ser el abanderado de la coalición Seguimos Haciendo Historia. Su inmensa distancia es, para ser exactos, de dos o hasta tres votos a uno. Hay suficiente evidencia concluyente para asegurar que él, en unos meses más, tiene la enorme posibilidad de ganar la gubernatura de Querétaro. Si revisamos los números, la brecha se ha ido cerrando con el PAN, lo que puede cambiar significativamente el rumbo de la historia en esa hegemonía que ha mantenido Acción Nacional.
Dentro de ese mapa que circuló este fin de semana, Gobernarte, una de las encuestadoras más eficientes de México, refrenda el paso sólido del Senador Saúl Monreal en la carrera por la gubernatura de Zacatecas. Él, tras su posicionamiento claro que va en busca del despacho del ejecutivo estatal, ha ido ganando más terreno. Logró, de hecho, despegar significativamente y, con ello, dar un salto importante. Su progreso en la marcha, en esa lógica de las circunstancias, lo encamina a la candidatura de la izquierda en una situación inminente. Entonces, para ser más precisos, las chances de cumplir una de las metas que se ha trazado, sin duda, tienen una posibilidad mayúscula de concretarse.
Otro de los puntos donde ha convocado a la población civil en grandes proporciones, es la imagen del senador Félix Salgado Macedonio. A él, hay que decirlo así, el Tribunal Electoral del Poder Judicial le arrebató, con una postura extralimitada, una posición que ganó con el respaldo del grueso de la ciudadanía. Hoy, que el destino lo vuelve a poner en esa coyuntura preelectoral, el escenario pinta de la mejor forma para uno de los mayores activos políticos del movimiento. Él, insisto, está allanando las condiciones porque, a la par de todo ello, tiene a su favor el inmenso respaldo confirmado y ratificado en Gobernarte. Los números que conocemos, detallados en la metodología, muestran su paso sólido a la gubernatura de su tierra natal.
En ese mismo impulso y ánimo de la población civil, sin duda, está la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela. Ella, una de las piezas cruciales en el armado de Sheinbaum, se ha posicionado en la cima de las preferencias. En un momento como este, donde la política interior juega un papel relevante, la titular de Bucareli está realizando un trabajo de operación política muy eficaz. Podemos decir que ella, con el respaldo de Claudia, tiene más de un paso en la candidatura. Probablemente, eso, sumado al dominio de las encuestas, la colocan en la antesala de la coordinación del voto en San Luis Potosí. Ante esas circunstancias, sin duda, la presidenta, previendo el escenario, estaría pensando en el próximo relevo en gobernación. Es un hecho que resulta obvio, especialmente para impulsar las aspiraciones de Rosa Icela Rodríguez.




